Llevo con mi novio unos cinco años. La relación es perfecta: somos la envida de todo el mundo, nos va genial juntos y tenemos mucho feeling, per hay algo que me ha chirriado desde siempre y es que no soporta que tenga momentos importantes. Os pueden parecer tonterías, pero siempre que hay algo que para mí es importante, se las arregla para amargarme el día.
El año pasado, por mi cumpleaños, estuvo meses pinchándome con organizar una fiesta en casa con mis amigos y, cuando llegó el día, nada de nada, me regaló un paraguas y ya. O el día de la boda de mi hermano, que tuvo que irse con la bici de buena mañana y llegamos tarde a las fotos familiares porque, a las doce de mediodía, él aún no se había ni duchado y la ceremonia era a la una.
Es que podría seguir contando sin parar porque, en estos cinco años, han habido mil historias. El caso es que, al principio, no me importaba y me autoconvencía de que lo que me había arruinado no era tan importante. Pero, poco a poco, ha ido haciendo mella en mí y os juro que no lo aguanto más.
¿A vosotras también os pasa esto con vuestras parejas? ¿Esto va a ir a peor? Porque os juro que estoy al límite.
