Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Vengo a desahogarme porque siento que me estoy volviendo loca y necesito saber si estoy exagerando o no.
Mi novio y yo llevamos casi cuatro años juntos. Vivimos juntos desde hace uno y medio, compartimos gastos y, hasta ahora, siempre hemos tenido una relación bastante normal con el dinero. Sabemos más o menos cuánto gana el otro, qué deudas tenemos, lo típico cuando convives. No somos ricos. Ni de lejos.
Por eso lo que ha pasado esta semana me tiene de los nervios.
El lunes apareció en casa con un coche nuevo. Pero nuevo nuevo. Un cochazo. De esos que ves y sabes que no baja de 40.000€. Yo pensé que era de alquiler o que se lo habían dejado. Le pregunté y me dijo, muy tranquilo:
- No, es mío.
Me reí. Literalmente. Pensé que era una broma. Pero no lo era.
Le pregunté de dónde había sacado el dinero y ahí empezó a ponerse todo raro
Primero me dijo que me lo contaría “luego”, con más tranquilidad. Por la noche le saqué el tema y ya me dijo que no era para tanto, que ya lo hablaríamos. El martes le volví a sacar el tema y le pregunté directamente de donde había sacado el dinero, a lo que me dijo que no tenía que darme explicaciones.
Perdón???
Estamos hablando de una persona que el dos de enero ya estaba diciendo que este año no habría vacaciones porque había que apretarse un poco. De alguien que se queja cuando sube la luz. De alguien que nunca ha mencionado herencias, premios, inversiones ni nada parecido.
Le he preguntado varias veces, con calma. No le he acusado de nada. Solo quiero saberlo. Y siempre esquiva la pregunta. Cambia de tema. Se pone a la defensiva. Ayer incluso se enfadó y me soltó que soy una controladora, que si me ha dicho que el coche es suyo y que lo pagó él, que a mi me tiene que dar igual el resto.
No soy controladora. Soy su pareja, con la que convive. Y me parece bastante normal querer saber de dónde sale un coche que vale más que todo lo que tenemos ahorrado juntos.
Empiezo a pensar cosas que no me gustan nada. ¿Deudas? ¿Algo ilegal? ¿Le han dejado dinero que luego vamos a tener que devolver de alguna manera? ¿Un negocio raro? ¿Algo que no quiere contar porque sabe que no me va a gustar? No me viene ni una buena idea a la cabeza. No entiendo por qué esquiva la pregunta si todo está bien.
Lo peor es que ahora todo es incómodo. Sale a dar vueltas con el coche y yo me quedo en casa rayándome. Cuando lo veo llegar, en vez de ilusión siento desconfianza. Y eso me da mucha pena, porque antes no era así.
Ayer le dije claramente que su silencio me estaba afectando, que estaba preocupada y que me estaba imaginando cosas muy turbias. Le repetí que no necesito saber cifras exactas, pero sí el origen. Me respondió que confiara en él.
Pero es que eso no funciona así, no puedo confiar en una persona que directamente me está ocultando de donde ha salido una cantidad enorme de dinero. Y que por más que le repito que necesito saberlo, me ignora.
Él se sigue comportando como siempre y yo ya no sé si estoy exagerando o si de verdad esto es tan serio. Pero ahora mismo siento que vivo con alguien que no conozco del todo. Y todo por un coche que ni siquiera puedo disfrutar sin pensar de dónde coño ha salido.
Sinceramente, me huele muy mal todo esto y él no parece dispuesto a darme ninguna explicación. Si le insisto discutimos, pero tampoco puedo hacer como si nada.
