Ayer estuvimos en el funeral del último amigo que le quedaba vivo. Han sido toda la vida una cuadrilla de cuatro y poco a poco nido falleciendo. Sus hermanos mayores ya han fallecido también y se ha quedado sin hermanos y sin amigos en apenas seis años. Él es el más joven de todos, acaba de cumplir los 75, así que aún le quedará mucha vida por delante si dios quiere.
Mi madre, mi hermana y yo estamos destrozadas de verle así, está como deprimido y dándole muchas vueltas a la cabeza como esperando que le toque a él.
No sabemos cómo animarle ni qué decirle, pero en unos días ha envejecido un montón y si no encontramos algo que le anime, esto empezará a ser el principio de su fin.
Llevo tiempo planteándome ser madre soltera antes de cumplir los 40 y no sé si quizá ahora sería una buena idea ir a una clínica de fertilidad para darle una noticia bonita a la que agarrarse.
Me da miedo precipitarme, pero creo que un bebé sería lo que le devolvería la sonrisa y las ganas de agarrarse a la vida.
