Empezó diciendo que le gustaba su música y como a mí también, pues tan normal. Luego llegó el punto en el que ya solamente podíamos escuchar a Lola índigo porque era lo único que le gustaba y le apasionaba, pero es que ahora, aparte de hacerse una camiseta de Lola índigo, se pasa el día hablando de ella como si fuera un quinceañero en celo obsesionado por una cantante.
Por mi cumpleaños me regaló las entradas para ir con él al concierto en mayo, se gastó una pasta para que fuera en el mejor sitio y la verdad es que me sentó mal porque era más un regalo para él que para mí. Pero es que encima con la excusa del concierto, la escucha a todas horas para aprenderse bien todas las letras.
No me parece muy normal a su edad, me recuerda cuando yo era una adolescente, pero a los 35 años… ¿no se le está yendo un poco la pinza?
