No sé si es que yo soy muy intensa o que esto ya se nos ha ido de las manos. Pero desde hace un año más o menos mi pareja vive pegado al móvil. No para de ver TikToks. Todo el día. Y cuando digo todo es TODO. En el sofá mientras comemos. En la cama antes de dormir. En el baño. Todo el rato pasando el dedo. Riéndose solo. Mandándome vídeos sin contexto a las 23:48.
Yo intento hablar. Le cuento cosas del trabajo, de mis amigas, de lo que me pasa. Y él… «Ajá». «Vaya». «Es que mira este vídeo qué risa».
Siento que estamos perdiendo la conexión. Lo hemos hablado. Dice que no es para tanto. Que a mí también me gusta ver cosas. Pero no es lo mismo. Yo no me pierdo la vida por ver a un perro que hace la croqueta. Él sí.
Creo que lo usa para evadirse y se ha enganchado, no se q hacer
