¡Hola, chicas! Es mi primera vez escribiendo en este foro… ¡Pero allá voy! Vivo en Reino Unido desde hace algunos años y por primera vez en mi vida, estoy con un inglés. Es un chico cariñoso, divertido, estable emocionalmente y todas las cosas que deseo en una relación. Tenemos algunas diferencias culturales, pero nuestra relación se basa en el respeto, la comunicación y la aceptación.
Si todo es tan idílico, ¿cuál es mi pero? Sencillo. Aunque sea tan maravilloso y mimoso, su líbido es bastante baja. Tener demasiado que hacer, el trabajo y preocupaciones de la vida afectan bastante a sus ganas. Además, tiende a somatizar y puede pasar semanas y semanas de sequía. Siempre intento ser comprensiva y no le fuerzo a nada que no le apetezca ni le hago ningún chantaje emocional. Está claro que de vez en cuando tenemos sexo, aunque no sea tan a menudo como me gustaría. La cantidad no me parece tan importante como la calidad.
Disfruto de nuestras relaciones sexuales, pero echo en falta un lado más emocional, pasional, animal… Hablando claro, que me empotre. Es algo que he hablado con él y simplemente me ha dicho que él no es así. En cada encuentro abundan las caricias, los besos y abrazos. Y de verdad que me encanta chicas, sólo echo de menos que de vez en cuando me empotre. Ha ocurrido en contadas ocasiones que ha desconectado un poco su mente y ha abrazado su lado más institivo. Sinceramente ha sido maravilloso. Lamentablemente no sé cómo conseguir que ese lado aparezca más a menudo.

Por su infancia y relaciones familiares, siempre ha tenido que ser muy comedido y reprimir sus emociones como mecanismo de defensa. Para colmo, en su primera y única relación de pareja anterior a la nuestra, estuvo con una chica que tuvo un brote psicótico tras encontrar el cuerpo de su mejor amigo — se suicidó — y acabó presentando un perfil ninfomaníaco, perdiendo todo tipo de control. Mi pareja llegó a despertarse con ella encima intentando que la penetrase aunque él estuviese dormido…
Uniendo todos estos sucesos y el hecho de que difiere mucho de los prototipos de masculinidad, le es muy difícil encarnar un comportamiento que se pueda asociar a algún tipo de masculinidad tóxica. Él es uno de los pocos hombres que conozco que nunca ha mantenido relaciones sexuales con una mujer que estaba demasiado ebría para consentir y ha llegado a pedir un taxi para devolver a amigas y compañeras del trabajo con el fin de que nadie se aprovechase de ellas.
Mi pareja me parece alguien maravilloso y me encanta. Sin embargo, a veces me cuesta gestionar esa falta de pasionalidad, especialmente cuando me va a bajar la regla y estoy cachonda como una mona. Valoro a la persona que está a mi lado y no me planteo dejar la relación, simplemente quiero aprender a lidiar mejor con esto. ¿Me podríais aconsejar, por favor? ¡Muchas gracias!