No sabes cómo te entiendo. Yo he pasado precisamente por lo mismo. Me quedé embarazada pronto, con mucha ilusión. Trabajé hasta el sexto mes con vómitos diarios, malestar generalizado y una barriga de dimensiones considerables. En el séptimo mes, llega a casa llorando y que se siente deprimido. Él, que quería ser padre y yo no lo tenía tan claro, el mismo que dejó de ayudar en casa hasta el punto que no me recogía las cosas que me caían al suelo y le importaba una mierda si tenía que desplazarme por mí cuenta al centro de salud un día de temporal.
Comprendí, con el tiempo, que era un enfermo mental con un problema educacional, porque todo se lo consintieron desde pequeño, un niño mimado que sólo quería ser el centro de atención.
Las cosas fueron a peor y tragué 9 años más, sometida a maltrato psicológico constante mientras se escudaba en que estaba enfermo y tenía que comprenderlo (y tragar con todo).
Mi consejo: sal de ahí ya, no tragues con todo. Me costó una larga terapia de gestión de traumas que todavía me minan hoy en día.