Lo primero que pido es que por favor no se me juzgue y que se hable con cariño/respeto, porque tengo la cabeza hecha un lío y todo lo que voy a escribir aquí no es a malas ni a buenas, es a pura ignorancia. Vengo a contaros mi primera vez con un chico trans.
Estamos en verano, así que he vuelto a casa de mis padres, como cada año, salí de fiesta con mis amigas y en la mesa de al lado se sentaron unos chicos, todo el mundo había bebido vino + los gin tonics que estaban rodando por ahí… pues estábamos todos con el puntillo, nosotras estábamos súper animadas y ellos, como quien no quiere la cosa, empezaron a meterse en nuestra conversación.
Eran majísimos, para nada el tipo grupo de chicos heteros que te sueles encontrar por mi ciudad y había uno… uf qué uno. No dejaba de mirarme, desde el principio, real que me intimidaba muchísimo, me ponía nerviosa, era como que me atravesaba con la mirada, muy jarto.
En ningún momento se acercaron a nosotras, fue todo de mesa a mesa, hasta que nos teníamos que ir porque cerraban el pub y a mí me picaba la curiosidad, el ego y un poco el chichi también, no nos vamos a mentir.
Así que me acerqué a él y le pedí su número, me lo dio y uf. UF.
Qué guapo, qué mirada, mira no sé. Yo no sé si es que llevo más de un año sin conocer a ningún chico, sin interactuar con uno que no sea gay o sin que el chochete me hable para pedirme atención, lo daba por muerto de hecho. Pero este ser… me tenía encendida y es que sigo sin entender muy bien por qué.
El caso es que le hablo esa misma noche y le digo que me estaba intimidando con la mirada, me empieza a decir típicas frases de hetero que deberían repelerme, pero… pero yo tenía el corazón en la garganta y el chocho pa ponerlo al sol de lo que chorreaba.
No podía dejar mirarte, ¿eres consciente de lo magnética que eres?
Eres guapísima y lo mejor de todo es que no tienes ni idea
Ojalá algún día sea consciente de lo que transmites con los ojos
Típica frase red flag que te indica SAL DE AHÍ. Pero como una es masoca, tonta y a la que le siguen flipando las comedias románticas y la películas de Disney… pues cuesta abajo y sin frenos, a seguirle el rollo al chaval y a construirme un castillo de expectativas precioso.
Estuvimos TODO el santo día hablando por WhatsApp, mi madre literalmente me quitó el móvil durante la comida y tengo 30 años. Ese es el nivel de ridícula que me estoy gastando.
Llega la tarde, estoy en casa con mis tíos todo estupendo y me dice de quedar, yo le digo que vale y allá que nos vamos los dos solos. Electricidad chicas, había electricidad entre él y yo, os lo prometo. Estuvimos paseando y hablando, esa fue toda la cita.
Me flipaba cómo pensaba, cómo hablaba y sobretodo cómo escuchaba. Os juro que es el primer hombre que me escucha, pero que me escucha de verdad, que le contaba cosas y me contestaba con movidas como ‘¿y eso cómo te hace sentir a ti?’ la boca en el suelo
Después de más de cuatro horas y media andando, me acompaña a casa, ME PIDE PERMISO PARA BESARME y empezamos a liarnos en mi portal como dos adolescentes. Cómo besaba chicas… cómo besaba. Besaba, tocaba, olía… Era intenso, no sé cómo explicarlo.
Media hora después subo a mi casa con los mofletes colorados, el corazón acelerado y la certeza de que si quedo dos días más con él me quiero casar al tercero.
Pues yo subí cachonda perdida, no nos vamos a engañar y se lo dije, le escribí que me había dejado con las ganas, que eso no se hace, él me dijo que también estaba mojado perdido (primera pista que no pillé)… la cosa se calentó y empezamos a hacer sexting.
Empezó a contarme cómo me tocaría y… bueno, 15 segundos de satisfayer necesité para ver las estrellas, luego me puse yo manos a la obra y… y la cosa estaba rara. Porque claro, yo le estaba hablando de qué le haría a su polla y… y resulta que él no tiene polla.
Me cortó cuando iba contándole cómo me la metería hasta el fondo de garganta… JAJAJAJAJ. Me dijo algo en plan de ‘me lo estoy pasando genial, pero es que yo no tengo pene’.
Y le pregunté, me explicó que era un chico trans, que él tenía chocho, pero con un clítoris enorme al que podría dedicarle todos los cuidados que pretendía ofrecerle a su polla ficticia… Hice algo de lo que no estoy orgullosa, básicamente se reduce a que le di las buenas noches y le dije que estaba cansada.
Me rallé, me rallé muchísimo, de hecho tuve un ataque de ansiedad. Considero que soy una chica abierta de mente, pero jamás me había visto en una situación así… Subí a mi terraza, le robé un piti a mi madre (yo no fumo) y esperé a que me diera el aire. Él me escribió un textaco en ese momento:
‘No te lo he dicho antes porque no había surgido, no me gusta que se me reduzca a mis genitales, eres una chica genial y me gustas de verdad. Entiendo que esto te supere, que necesites tu tiempo y que si quieres dejar de hablar conmigo me lo comuniques.
Pero sea lo que sea, dímelo por favor, no hagas goshting o finjas que te da lo mismo, entiendo que tengas mil dudas y yo estoy aquí para resolverlas. Habla conmigo antes de llegar a conclusiones, es todo muhchísimo más fácil de lo que crees, te lo digo de verdad’.
Literalmente os he copiado y pegado el mensaje.
Y en esas estoy, más perdida que un pulpo en un garaje. Me encantaría ir de chula, de que me da lo mismo, que no me afecta, pero mi cabeza no para quieta y todo lo que oigo en mi mente es:
‘A ver cómo se lo cuento a mis padres’, ‘tú no sabes comerte un coño ni de coña’, ‘cómo se folla con un trans’, ‘vas a hacer el ridículo’, ‘se van a reír de mí’…
Sé que no debería ser así, yo lo sé, me da muchísima vergüenza escribiros de verdad, pero más vergüenza me da hablarlo con mi gente Y NO SÉ POR QUÉ. ¿Qué hago chicas? Por favor, iluminadme el camino.
