Hace unos dos meses me tuve que coger la baja por ansiedad. Estaba pasado por una ruptura muy complicada, peleando por la custodia de mis hijos y, para postres, a mi madre le detectaron cáncer de mama.
Digamos que mi vida estaba hecha mierda, no dormía y me pasaba los días llorando y me tuve que coger la baja para poder poner mi vida en orden. En la empresa, no me cubrieron y mis compañeras tuvieron que asumir mi trabajo.
Ahora he vuelto y el ambiente ha cambiado muchísimo. Donde antes éramos una piña y hacíamos equipo, ahora noto que salen a comer y no me avisan, o que cuchichean y, cuando yo me acerco, dejan de hablar y me ignoran. Sé que tienen un grupo de WhatsApp sin mí.
Le pregunté a una de las compañeras, con la que mejor me llevaba, si había algún problema porque no entendía qué pasaba ni porque estaban así de raras conmigo y me confesó, un poco a la defensiva, que era normal que se sintieran dolidas porque yo me había cogido la baja dos meses cuando más trabajo había y las había dejado con el culo al aire y yo volvía de estar en mi casa descansada y ellas se habían tenido que comer los marrones de esos dos meses.
Me quedé tan en shock que no supe qué contestar. Sí, he estado dos meses en mi casa, pero no con el t*to a dos manos. He estado con ansiolíticos, antidepresivos y compaginando las amenazas de mi ex con las citas de quimio de mi madre.
Creo que están siendo tremendamente injustas y me estoy planteando, seriamente, buscar otro trabajo. ¿Creéis que tienen razón?