Tengo un dilema, porque tengo una niña de 14 años y un niño de 12 que este año se plantan y me dicen que no quieren hacer extraescolares porque están agotados. Es verdad que tienen deberes todas las tardes prácticamente y luego semanas muy intensas de estudio cuando tienen exámenes, especialmente la niña que está haciendo tercero de la ESO.
Yo nunca he sido partidaria de apuntarles a muchas cosas por la tarde, porque sabía que cada vez iban a tener menos tiempo, pero es que el deporte que hacen en el instituto no me parece suficiente, por eso creo que deberían complementar con una actividad física dos días a la semana. Conozco otras madres que les llevan prácticamente cada día a una extraescolar diferente, pero yo nunca he priorizado eso, creo que también tienen que tener períodos de descanso para desconectar.
En nuestro caso, la niña hace voleibol y el niño hace taekwondo, creo que les viene bien hacer más deporte y además así también conocen a otro tipo de gente, no solo la de sus clases en los institutos. Entiendo que estén agobiados, pero ¿no creéis que hacer deporte también les ayuda a despejar la mente para poder centrarse después de los estudios?
Teniendo en cuenta que solo hacen dos días a la semana una hora… ¿cederíais ante su petición o mejor conservar la parte de actividad física?
