Hola chicas! es la primera vez que escribo aunque os leo todos los días. Siempre que leo vuestras aventuras pienso en la suerte que tenéis o lo que hubiera hecho en vuestro lugar. Y ayer me paso algo que me gustaría contaros y que me ayudarais, nunca he pedido ayuda por las redes sociales pero he visto que con el boca a boca de la gente se puede conseguir algo imposible, y creo que esto lo es.
He estado esta semana en Roma de vacaciones con unas amigas, y justo ayer nos volvíamos a casa. Nos sentamos en una cafetería cerca de la estación Termini en la terraza y en la mesa de al lado estaba un chico alto, delgado con una maleta negra. Resulto ser argentino y comenzamos a hablar. No paraba de mirarme aunque mis amigas fueran las que le estaban preguntando. Me contó que llevaba 5 años viajando, como le decimos aquí de «mochilero», primero se recorrió Argentina completa y luego había estado viviendo por Europa, en España había vivido en Mallorca, Madrid y Barcelona. Ahora se encontraba en Roma porque su padre y abuelo eran italianos y estaba arreglando la doble nacionalidad.
Tiene 32 años y hace 5 se dio cuenta que estaba perdiendo el tiempo trabajando todo el día para solo disfrutar 15 días de vacaciones. Vendió su casa y su moto y se fue por el mundo. A mi ya me tenía conquistada porque era mi forma de pensar, era lo que yo siempre he querido pero no me atrevo a hacer. Era nadador profesional y trabajaba en una fabrica de Yamaha. Aunque en verdad él era fotógrafo, y de eso vivía desde que viajaba. Yo le dije que era de Cebreros (Ávila), cerca de Madrid por si volvía a Madrid que fuera a verme y me dijo que pronto volvería a Barcelona una temporada.
Entonces me dijo que se tenía que marchar, cogió la maleta y cuando se fue le dije que me buscara que me gustaría tomarme un café con él.
Y se fue… y se fue y no sabe que me llamo Paula, y no sé como se llama… Y necesito que le digáis que le estoy buscando, que necesito ese café, que siempre dejo pasar los trenes pero necesito coger este, que me hubiera encantado pedirle su teléfono o su instagram pero me dejo sin palabras. Nunca me había pasado y a mis 29 años necesito ilusionarme, y necesito volver a ver esos ojos, una vez más. Aunque solo sea un café.
Por eso por favor necesito vuestra ayuda, necesito que si alguien lo conoce, le de mi Instagram @paulanerr_
Porque se que es prácticamente imposible volver a encontrarle, pero necesito que una de mis frases hoy no sea verdad… «Aunque nos une el amor, nos separa la vida»
Gracias por ayudarme, gracias por leer esta bonita historia que necesito que tenga un capitulo más. Que me gustaría deciros como fue ese café… Que nunca tendría suficientes palabras de agradecimiento, para la felicidad que la noticia de encontrarle iba a causarme. Por eso necesito que intentéis buscarle, necesito que me ayudéis porque yo sola no puedo, y mis amigas me dicen que me quite las ilusiones, pero aun no puedo hacer eso, primero hay que gastar todas las balas que hay en la recamara. Creo en el destino.