Buenas a todas, vengo a contaros una historia que sinceramente me ha tocado lo que viene siendo bastante la moral, porque estando como están las cosas, no sé en qué piensa la gente y más aún cuando encima has tratado de ayudarlas.
Os pongo en situación, mi novio y yo somos amigos de otra pareja, llamémosla Carlos e Irene en la ficción. Irene se queja constantemente de la situación laboral de Carlos y no es para menos. El chico tiene una profesión que no voy a decir cual, pero es un gremio donde prefieren mujeres a la hora de contratar. Por tanto, no ha tenido mucha suerte encontrando trabajo y el tiempo que ha estado en lo suyo ha sido muy poco.
Irene detesta esta situación, llevan poco más de dos años juntos y a ella le gustaría plantearse planes como el matrimonio, comprarse un piso juntos, tener hijos… porque ya va cumpliendo años mientras que este chico lo único que piensa es en irse de fiesta con sus amigos y gastar lo que tiene (que viene siendo la ayuda del Ingreso Mínimo Vital) en copas, ir al gimnasio, comprarse ropa y ponerse guapo.
Una mentalidad en la que chocan y donde Irene no ve futuro, tantas han sido sus discusiones que los veo al límite de la ruptura, pero ella al mismo tiempo lo pasa muy mal porque le quiere y no quiere romper con él. Algo que al chaval parece importarle poco, porque ella le ha conseguido trabajo en alguna que otra ocasión y en una de ellas, llegó a decirle que ojalá y no le pagasen mucho para seguir cobrando la paga…en fin.
Pues bueno, en un intento de tratar de mejorar su situación, mi novio que aparte de su trabajo, en su tiempo libre hace ‘chapús’ de pintura por ganarse un extra le comentó que necesitaban a alguien para que les ayudase en los próximos meses ya que tenían bastante trabajo y podía aparte de ayudarle a sacarse un extra, aprender un nuevo oficio.
Hasta ahí todo bien hasta que se lo comento a mi amiga y aquí me pone la primera pega. ‘No a ver, es que si no va a cotizar… él lo que quiere es cotizar y trabajar para una empresa…’ un comentario que me sentó muy mal, claro que todos queremos trabajar dados de alta, pero esto es un trabajo extra que mi pareja hace con su hermano esporádicamente y le cobra en mano a los clientes. Lo que queríamos era ofrecerle la oportunidad de aprender una profesión, coger experiencia que le ayudaría a colocarse en una empresa de pintura en el futuro, sacarse un dinerillo y no depender solo de una ayuda del estado. De todas maneras, dijo que se lo diría y para sorpresa de nadie su respuesta fue negativa: no iba a trabajar para nadie sin estar cotizando, toma ya. Por tanto, no le importa llevar años sin dar un palo al agua y tener cero expectativas de futuro con su pareja con la que llevamos oliendo desde hace meses su desenlace fatal.
Nos ha sentado muy mal, tanto su respuesta que ya nos olíamos, como las pegas del principio de mi amiga. ¿Para que te quejas tanto de que es un vago y que lo vuestro no tiene futuro si luego cuando se te tiende la mano la rechazas?. ¿Prefieres que siga en la misma situación antes que se mueva y haga algo con su vida, encima de que se lo hemos puesto en bandeja?. Quizá estoy equivocada pero si yo estuviera en su situación solo tendría palabras de agradecimiento para quien me puede ayudar a enderezar mi vida.
No le he soltado esto que os estoy contando a vosotros porque tampoco me voy a meter en la vida de nadie, ella sabrá. Lo que está claro es que ni mi pareja ni yo vamos a volver a tratar de ayudarle, que cada uno se apañe como pueda y que cuando vuelva a martirizarle la idea de que no tiene futuro con él, que no venga a llorar a mi puerta.
