Mi abuelo murió la semana pasada de repente, lo enterraron al día siguiente y yo decidí no ir a su entierro.
Es, o era, el padre de mi madre, un hombre muy autoritario que se negó a dejarle cargos en la empresa familiar a mi madre por ser mujer, tiene la parte que le corresponde por herencia pero aunque ella se formó no la dejó trabajar, solo a mis tíos que han ocupado puestos en la dirección y a mi padre también le dio un alto cargo.
Hace un par de años terminé la carrera de administración y dirección de empresas y no me dio ni la oportunidad de hacer allí prácticas para demostrarle que soy tan válida como cualquier otro miembro de la familia. Discutimos por esto y desde entonces no nos hablábamos, así que vi una estupidez acudir a su funeral y no lo hice.
Pues ahora para la comida de Navidad que hace mi abuela todos los años le ha dejado dicho a mi madre que me diga que no se me ocurra aparecer por allí, que si no estaba para velarlo que ahora no esté para la fiesta.
Mis tíos tampoco me han contestado al teléfono cuando los he llamado, imagino que piensan igual que mi abuela. Mis padres dicen que me entienden pero que en casa de sus padres siempre se ha actuado de esta forma y que tengo que aceptarlo, que no voy a cambiar su forma de ver las cosas, que demasiado me han aguantado porque digo que soy atea y eso para ellos es otro insulto.

Lo que más me duele de todo esto es que mis padres si que están dispuestos a ir, les da igual que me quede sola en casa ese día.
Sé que diréis que para una familia así mejor me quedo en casa, pero es de las pocas veces que veo a mis primos y mis tíos.
Siento que soy la oveja negra de la familia, que no me aceptan como soy y yo creedme que tragué mucho, sobre todo comentarios por parte de mi abuelo, hasta que decidí que se acabó y ahora sigo pagando las consecuencias.