Yo estoy en la misma situación que tú salvo que nunca he ocultado que la casa era mía. Tuve una pareja que me dijo «nunca voy a poner un duro en esta casa porque no es mía», el resultado? Nunca vivió conmigo y la relación se acabó rompiendo porque era un miserable con todas las letras.
También salí con otro tipo que no me lo dijo tan claro, pero no mostró ningún interés en esa casa ni en irse a vivir conmigo. Este en el fondo tampoco me quería, de hecho me puso los cuernos.
Con el tiempo conocí a mi actual pareja, no puso ni un solo problema en venirse a vivir conmigo, pagamos todo a medias porque la comida y la casa en la que vive tienen unos gastos aunque no sea suya, y aún así vive mucho más desahogado que si pagáramos un alquiler, cualquiera con dos dedos de frente sabe eso.
Lo que no puede ser es que mientas y omitas que la casa es tuya, las relaciones se basan en la confianza y tú la has roto, le has privado de que te demuestre que es un buen tipo, un hombre de verdad que apuesta por ti.
Actualmente él es mi heredero universal, jamás hemos tenido un problema con el dinero de esto es tuyo o mío, la casa es de los dos, no puedes empezar algo pensando que en el futuro esa persona te va traicionar eso no son bases de nada, el edificio empieza sin cimientos y al poco se te ha venido a abajo.
Si te fijas al final la casa fue un radar infalible, si pone pegas ese tipo no valía un duro, me ha ahorrado mucho tiempo. Pero es esencial que una vaya con la verdad por delante.