Por dar otro punto de vista, a mí me han educado en apagar todo si no estoy ahí, y soy incapaz de dejar cosas encendidas en otra habitación cuando salgo de ella, salvo que sepa que voy a volver rápidamente. Sé que hay veces que gasto más de lo que ahorro, pero es superior a mí, es que no puedo.
Quizás aquí va un poco en cuestión de costumbres. Yo no concibo ir en camiseta en invierno, yo me abrigo en casa y en la calle porque es invierno, a mi pareja acostumbrado a calefacción central no le gusta abrigarse en casa. Irme a dormir con la habitación calentita? Es un gusto, sí, pero para mi es prescindible ya que voy a arroparme directamente. Ducharme en un baño frío? Pues eso no lo veo. Trabajar en casa helada, pues es una faena y ni se puede estar las 8h con la calefacción puesta ni lo contrario.
También influye que cada uno puede tener una temperatura corporal diferente, y por tanto sensaciones diferentes de la temperatura de la casa.
Tenéis que llegar a un punto medio ambos, ni puedes estar helada todo el día ni pasar calor. Ahorrar está bien, pero tampoco se puede imponer como ley que alguien pase frío en su casa.