Reproducimos el testimonio de una lectora que nos ha llegado via mail:
Os quería contar mi historia porque necesito la opinión de alguien ajeno a mi vida y saber si soy la única en una situación así.
Llevo muchos años con mi pareja, desde la adolescencia. Tenemos una relación sana, nos respetamos, nos queremos y nos aportamos estabilidad. Nos compramos una casa juntos y tenemos el mismo planteamiento de cara al futuro en casi todo excepto en una cosa: tener hijos.
Llevo varios años en terapia porque desde hace mucho tiempo tengo la necesidad de ser madre. Antes éramos más jóvenes y yo entendía perfectamente que no era el momento, que él quería hacer muchas cosas antes de ser padre y todo eso, así que empecé a ir a terapia pensando que me había obsesionado con el tema. Me costó mucho tiempo aceptar que es una respuesta biológica normal y que simplemente llegaría el momento.
Pero el momento no llega y esta situación está afectando a nuestras relaciones sexuales (que siempre son con preservativo) y a nuestra relación en general, al menos por mi parte.

Cuando tenemos relaciones todo va genial hasta que llega el momento cumbre en el que tiene que ponerse el preservativo. Si no se lo pone no avanzamos porque él no se deja llevar. Cuando se lo pone algo en mi cabeza hace «clic» y se me baja todo, se me quitan las ganas de continuar.
Lo hemos hablado mucho y siempre estamos en el mismo punto. Él quiere tener hijos conmigo pero aún no pero yo ya tengo 32 años y me planteo hasta cuándo tengo que ser yo la que ceda. Es algo que he hablado mucho con mi psicóloga y siempre llegamos a la misma conclusión: los límites los tengo que poner yo.
Ahora se me plantean dos cuestiones muy importantes que tengo que decidir y que me están comiendo por dentro. La primera es que, obviamente, yo no puedo obligarle a ser padre sí el no quiere serlo pero él tampoco puede obligarme a mí a no ser madre (o a serlo más adelante, vete a saber cuándo…), por lo que la relación está abocada al fracaso más pronto que tarde. La segunda cuestión es que le quiero con locura, muchísimo, pero creo que ahora mismo yo me quiero mucho más a mí misma (y me siento muy egoísta por anteponer mis necesidades a nuestra relación)
No quiero dejar esta relación, le quiero mucho y hemos crecido juntos tanto como pareja como a nivel personal, pero me encuentro en una lucha constante conmigo misma que me está destrozando.
No sé si hay alguien más en mi situación, pero es tremendamente difícil y no sé qué hacer (o quizá sí y no soy lo suficientemente valiente para afrontarlo…)