Una amiga de la uni quiere una gatita desde hace unos meses, finalmente se ha decido a comprarse las rejas para las ventanas, ha hablado con una protectora y el finde pasado fuimos a las afueras de la ciudad para ir a que adoptara, como ella no conduce me pidió que la acompañara.

Así que nada, allá que fuimos las dos, nos plantamos en la protectora y nos dice la señora que tiene tres gatos jóvenes muy sanos, que son buenísimos y muy juguetones. Tomate, Hermione y Queso. Los tenían por allí y eran los tres un amor, pero Hermione… Qué gata, de verdad os lo digo, buenísima, se dejaba acariciar, ronroneaba todo el rato… Era negra con los ojos verdes, PRECIOSA. Y mi amiga estaba todo el rato loca con Tomate (que era rubio y blanco), el cual pasaba muchísimo de nosotras y la de la protectora nos dijo que tenía un carácter un poco más especial, que era muy guapo, pero que iba más a su bola.
Evidentemente yo le dije que cogiera a Hermione que era guapísima y muy buena, cuando va la tía y me suelta ‘es que los gatos negros no salen bien en las fotos’.
????
-¿¡Quieres cogerte un gato pa hacerle fotos?!
-Hombre, solo para fotos no, pero si subo alguna historia a instagram por lo menos que se vea.
Y con todo su papo se llevó a Tomate.
Que me alegro por ese gato, ojalá que sea muy feliz y lo cuide bonito, pero de verdad dejas de coger a un animal porque no salga bien las fotos?!
Me quedo loquísima.