Muy buenas a todas. Por favor, necesito que me ayudéis con esto, porque todavía falta casi un año para mi boda y ya siento que me la están amargando.
Me voy a casar el año que viene y estoy averiguando los preparativos, la lista de invitados y todo lo que una boda conlleva. Pues bien, no quiero que venga mi hermano. Es una persona con la que hace años corté la relación por diversos motivos y no tengo ganas de que esté presente en un día que quiero que sea de felicidad. No me apetece estar pendiente de que haya cualquier mal rollo o que me la pueda liar, porque lo veo capaz de todo.
Mi madre es un tema que no ha llevado nada bien; nunca aceptó que nuestro vínculo se rompiera y siempre ha tratado de que lo recuperemos, pero yo, sintiéndolo mucho, no quiero tener relación con él, puesto que somos personas completamente incompatibles.
Pues bien, nada más anunciar que me caso, lo primero que me preguntó fue si iba a invitar a mi hermano, antes de darme ni tan siquiera la enhorabuena por mi compromiso. Yo le dije que sabía perfectamente la respuesta y que no estaba en mis planes que mi hermano participara de este día, y casi le da algo. Me tuve que ir de su casa ese día con un disgusto, porque empezó a gritarme y a llorar diciendo que cómo le podía hacer eso en el día de mi boda.
Vamos, un show de los buenos. Así que, haga lo que haga ese día, estoy sentenciada, porque si no viene mi hermano, mi madre va a estar con la cara larga, y si viene mi hermano, voy a ser yo la que esté incómoda.
¿Qué puedo hacer aquí? Os digo que hasta se me ha pasado por la cabeza no invitarlos a ninguno de los dos, pero no quiero llegar a ese extremo con mi madre.
