No quiero ponerme la epidural. Bueno mejor dicho mi idea inicial es intentar no ponérmela. No porque quiera ser más madre que nadie ni porque piense que sufrir me convierte en una diosa ancestral ni nada de eso. Me parece maravilloso que exista y entiendo perfectamente que muchísimas mujeres la pidan en cuanto pueden. De hecho igual llego allí y la pido yo también a gritos. No lo descarto. Pero a priori me gustaría intentar vivir el parto sin epidural.
Y cada vez que lo digo alguien me suelta la frasecita.
Ya verás como la pides.
Eso lo dices ahora.
Cuando estés allí se te quitarán las tonterías.
He leído bastante he hecho preparación al parto, estoy practicando respiraciones, movimientos, pelota, ducha caliente y todas esas cosas. También sé que un parto puede ser imprevisible y que puedes llegar con tu plan precioso impreso en papel reciclado y que luego la realidad te pase por encima como un camión de mudanzas lo sé. Pero aun así me gustaría tener derecho a intentarlo sin que todo el mundo me trate como una flipada.
No quiero una medalla. No quiero demostrar nada a nadie. Solo quiero sentir que decido yo. Que si me la pongo sea porque en ese momento lo necesito y no porque desde la semana 34 todo el mundo me ha convencido de que no soy capaz.
¿Alguna ha parido sin epidural por decisión propia? ¿Os arrepentisteis? ¿Fue tan horrible como dicen o se puede vivir sin romantizarlo pero tampoco como una película de terror? Me encantará leeros.
