Como maestra, como persona que se ha casado y había niños y ahora como madre tampoco entiendo lo de prohibir los niños, por varios motivos diferentes, lo primero porque son personas, lo segundo porque DEPENDEN de sus familias, no son una mascota o un mueble que puedas aparcar en cualquier lado unas horas (a veces las mascotas tampoco), a veces se puede dejar con alguien, y a veces no, por no tener dinero, por no tener apoyo familiar, por que todavía está lactando, porque está especialmente apegado y todavía sufre mucho por la separación y lo tercero es que se puede buscar alternativas, entretenimiento infantil, que no tiene porqué ser caro, no hace falta contratar hinchables y un mago, contratar un par de personas que hagan juegos a través de una asociación de tiempo libre va a costar entre 100 y 150€ que es una cifra ridícula en la organización de la boda, como extreml se puede poner que puedan asistir a la ceremonia y el banquete pero no a partir de cierta hora y así garantizas que todo el mundo pueda ir, también decir que la gran mayoría de padres van a intentar dejar a los peques con alguien y disfrutar ese día de forma más «libre», pero también los va a haber que quieran estar ese rato con sus hijos y disfrutar con ellos.
Por otra parte es muy triste la imagen que se tiene de los niños, es cierto que a veces de aburren y la lían, pero también hay muchísimos niños que están tranquilos y se portan fenomenal, incluso aunque los lugares a los que van no estén pensados para ellos.
Prohibir nunca me parecerá bien, se puede sugerir o preferir, pero obligar a dejar a los hijos como si fueran monstruos me parece muy fuerte ahora y cuando era soltera.
A la chica del post, yo personalmente no iría, es triste, pero creo que si no estás cómoda con una canguro es mejor no ir, no hace falta que pongas en un compromiso a la pareja, pero si yo fuera tú, probablemente mi amistad se resentiria, una fiesta no debería ser más importante que las personas que quieres por mucha boda que sea.
Un abrazo