Tengo un cacao en la cabeza flipante. Primero quiero decir que creo que no siento deseo sexual por nadie (leí por internet en un intento desesperado por saber que coño me pasaba que podía ser asexualidad), nunca lo he sentido, ni con parejas, ni ligues, ni crushes famosos, nadie. Pero no sé si ese es mi caso. Me he hecho exámenes y todo para comprobar que mis hormonas estaban normales. Tampoco tengo ningún trauma tan grande como para que me afecte de esa forma, si que hice algo sexual en su momento y me desagradó, pero no lo llamaría trauma. Nunca lo he hecho hasta el final tampoco, así que una pequeña parte de mi tiene miedo ha admitir que puedo ser asexual y que no quiero hacerlo, porque tampoco quiero morir con la etiqueta social de virgen. Se que puede sonar a chorrada pero no soy capaz de deshacerme del estigma.
Así que en un impulso estúpido dije: voy a hablarle a uno de mis ex. El que más me ha gustado y con el que recuerdo que sentí algo parecido al deseo (o lo que yo creía que era deseo en la adolescencia) a ver si revivo algo y me pone. La respuesta es que no. La conversación subió de tono y nos envíamos algunos nudes, pero nada, es que no me provoca nada. Sigo la conversación por inercia, porque se lo que quiere oír. Y estaba dispuesta a follar con él para quitarme la etiqueta y resolver un poco mis dudas, pero de solo pensarlo me puse incómoda y me vi a mi misma después de eso más asqueada aún, y se me quitaron las ganas de vivirlo.
Cómo como puedo albergan dos ideas opuestas al mismo tiempo?