En una clase de 25 niños, a euro por cabeza, 25 euros dan para una pulsera de acero inoxidable en Parfois, una cajita de bombones Lindor y una tarjeta de agradecimiento. O un ramo de flores decente. Suficiente.
10 euros por cabeza son 250 euros, que como detalle de agradecimiento, parece algo desproporcionado. A lo que hay que sumar que no todos los alumnos y padres encajan con la misma sintonía con cada profesor, si ha habido tiranteces o desacuerdos ¿hay que tragar también?
Por otra parte, en mi etapa como padre implicado en la etapa escolar de mis hijos, he visto que el tema de los regalos es más cosa de «madres» que de familias, y nada que ver con la opinión de los propios niños. Y también es muy llamativo, que la mayor iniciativa y mejores regalos es para profesoras amiguis de algunas madres, bien porque estudiaron juntas, o porque se conocen de otros ambientes. Al profesor serio y feo, aunque sea buen docente, ni una postal.