Cada vez que voy al parque ocurre alguna cosa desagradable.
Tengo una niña de 3 años que es muy tranquilita, cuando bajamos al parque llevamos nuestro cubo, nuestras palas para jugar con la arena. Ella se suele sentar sola a jugar y se entretiene bastante tiempo, si viene algún niño a jugar con ella pues comparten sus cosas y juegan tan amigos.
Pero hay una niña en concreto que la estoy cogiendo mucha tirria porque cada vez que viene siempre viene a molestar a la mía, con la de niños que hay jugando tiene que venir a la mía en concreto.
Cada vez que la ve va lanzada como una flecha a quitarle el cubo y sus palas y cuando lo consigue sale corriendo con las cosas de mi hija, mi niña corre detrás llorando con un disgusto que no puede y me sienta fatal que mi hija esté siempre tan tranquila jugando y venga esta niña a joder la marrana siempre.

La madre mientras tanto con el papo bien pegado al banco comiendo pipas mientras le grita «no eh, esas cosas son de la nena devuélveselas»
Me pongo enferma, me entran ganas de enganchar a la niña y quitárselo todo de las manos. ¿Qué clase de malicia es ésta con tan sólo 3 años? Yo es que alucino.
Se me quitan las ganas de quedarme en el parque y cuando por fin ya he recuperado nuestras cosas, recojo y nos vamos.
Es el parque que más cerca nos pilla, pero es que me hierve la sangre, muchos días se me quitan las ganas de bajar.
A veces he pensado en hablar con la madre pero me da vergüenza y encima se la ve bastante chulita, sé que habría bronca y no me apetece sinceramente.
¿Os pasa lo mismo a vosotras en el parque?