Buenos días a todas/os,
Lo primero de todo, gracias, gracias por dedicar parte de vuestro tiempo a leerme y a intentar ayudarme. Hace un tiempo escribí sobre otro tema familiar y fueron numerosas las personas que me dieron consejos, recomendaciones y opiniones. Opiniones, que a veces no gusta o no queremos oir, pero que son necesarias (y sinceramente creo que es mucho más fácil que te las de un total desconocido que una persona de tu entorno cercano, que aunque parezca mentira, a veces son a las que más les cuesta sincerarse).
No sé por donde ni cómo empezar, porque no quiero eternizarme pero quiero intentar que se entienda bien mi historia.
Soy hija de padres divorciados desde hace casi 20 años. Mi padre, 20 años más mayor que mi madre, decide separarse de su primera mujer hace 40 años al enamorarse de mi madre y empezar una nueva vida junto a ella. Para que os situéis, mi padre actualmente tiene 83 años, mi madre 63 y yo 33.
Para hacerlo breve y no entrar en mil detallles, a los 20 años de matrimonio, mi madre decide separarse de mi padre (cosas que pasan, se acaba el amor. Ni terceras personas, ni malos tratos, ni historias raras) y mi padre no lo encaja bien. Empiezan vidas independientes cada uno por su cuenta. Mi madre rehace su vida a los X años y mi padre no (a dia de hoy sigue enamorado de mi madre).
Mi padre es una persona que toda su vida ha estado muy liado con el trabajo (viajaba constantemente) y cuando no trabajaba estaba con familia y/o amigos. Vamos que es una persona que NO sabe estar sola.

Los años pasan, yo termino haciendo mi vida, me independizo, tengo mi pareja, mi trabajo y empieza mi vida. Mi padre lo lleva medianamente bien, aunque siempre ha intentado ejercer un control (y dicho sea de paso un chantaje) importante sobre mi, refiriendose al abandono primero de mi madre y ahora por mi parte (algo que lógicamente yo he obviado, porque en ningún momento se le ha abandonado. Simplemente la vida ha ido sucediendo y yo he ido dando pasos como cualquier persona). Pero siempre he tenido el inmenso placer de tener que aguantar comentarios del tipo «no me tienes en cuenta en tu vida», » te echas pareja y ya no soy nada para ti», «tienes que estar más pendiente de mi y dedicarme tu tiempo», «no tienes consideración alguna y eres mala hija» (cabe decir que en mi casa, el rol de madre gallina siempre lo ha tenido mi padre y no mi madre. Vamos que los roles estaban invertidos).
Llega el COVID, la pandemia y para mi grata sorpresa mi padre (que no lo ha cogido gracias a dios) lo pasa estupendamente en su casa recluido y sin que esa soledad por una vez en su vida le afecte. El tema empeora cuando pasado el COVID, mi padre empieza a decaer y decae tanto que le han diagnosticado una depresión. Imagino que habrá gente de la que me lea, que haya pasado por eso con un familiar o incluso en sus propias carnes y por ende sabrá que es una auténtica pesadilla (tanto para el que la padece, como para su alrededor). El problema con mi padre es que a la depresión (que para mi se reduce a 2 cosas, soledad y aburrimiento) se le une un caracter muy egoista y muy chantajista. Y lógicamente, nunca nada es suficiente para el (tardes con él, sábados con él, llamadas). El pretende que paralices tu vida y que te sientes a su lado a sujetarle la mano. Cosa que aunque hicieramos, no serviría..
Somos 3 hijas (2 de su primer matrimonio y yo). Una de ellas vive en Francia y parece que con la excusa de vivir fuera, se desentiende (ya he puesto el grito en el cielo y he dejado claro que las 3 somos hijas por igual y que a su manera, por ejemplo una temporada cuando haga buen tiempo en Francia, llevarselo, sería una opción muy buena). Mi otra, hermanastra, ha decidido que nos turnemos los fines de semana, uno ella y otro yo, cosa que me parece bien.
El problema viene y mi desesperación y frustración vienen, en que, yo de las 3 hijas he sido la que más he convivido con mi padre (mis hermanastras a penas vivieron 4 o 5 años con el, ya que se separó de su madre cuando eran las dos muy pequeñas) y conmigo tiene una relación totalmente diferente. De mi espera mucho más enn TODO, y lógicamente en esta situación también. Espera que le salve y el problema es que intentar salvarle (porque tengo claro que ninguna podemos salvarle, que de esto tiene que salir el con ayuda profesional) significa hundirme a mi. Estar con el una tarde, es volver cual zombi. Es oir durante horas que se quiere morir, que está muy mal, que le da miedo todo, que le duele lo uno y lo otro. Y os hablo de una persona que tenía un sentido del humor increible, con una conversación super interesante y agradable (lo de chantajista, y otros defectos, como tenemos todos, le viene de serie, con o sin depresión).
Está o estaba yendo a un psicólogo y un psiquiatra, pero es una persona que tiene muy poca paciencia y en menos de 1 año ha pedido que le cambien la medicación (porque si, logicamente está medicado) 3 veces. Y ese desbarajuste de pastillas que lleva, es realmente nefasto. El quiere o bien que se le quite todo en 3 dias o morirse, no contempla más opciones. El panorama es muy desolador y triste.
Hemos pensado varias opciones, más allá de estar con el, el tiempo que podamos, sin dejar desantendidas a nuestras familias, hijos y trabajo (la vida sigue para los demás).
Siempre ha sido amante de los perros (ha tenido varios a lo largo de su vida). Barajamos la posibilidad de adoptar un perro, que le haría compañia, le obligaría a salir, ocuparse del animal, y estar acompañado.
Otra opción, es contratar a una persona, pero no un enfermero, si no más bien alguien que le diese cháchara (de temas que le interesen a el). Incluso estoy pensando en mirar la opción de «adopta un abuelo». He visto que son gente joven, y creo que por ejemplo un chico o chica que le guste la politica, la economia (mi padre es economista y ha estado metido en politica tambien) podría amenizarle unos dias a la semana, su jornada. Hablo de esta opción, porque llega un momento en que creo que su entorno más cercano, no somos objetivos, tiene mucha confianza con nostros, no logramos sacarle de sus quejas. Y una persona ajena a todo esto y que no tenga «el problema» en casa, quizás podría ser más útil.
Yo le animo a que se apunte a TODO! imserso, clases de la universidad a distancia…. (era una persona que le encantaba hacer tde todo). DE hecho antes de la pandemia estaba colaborando con una asociacion que via gente senior con experiencia en el mundo de la empresa, da asesoramiento a jovenes emprendedores. Eso le encantaba, pues ya no ha vuelto ni quiere. Pero nada parece apetecerle, ni importarle. Y es muy frustrante ver como, las horas que pasas con el, los planes que hacen, no sirven de nada. Es tener un «muerto viviente» (me duele mucho decirlo así pero quiero ser gráfica con vosotros) al lado. Y llega un punto, en el que te ves en la tesitura que es : ó él o tú…. es horroroso.
Además tiene la inmensa suerte de que su exmujer, si si, su exmujer, la madre de mis 2 hermanastras, es una buenisima persona y le da tal pena verle asi, que 2 o 3 veces por semana le invita a comer a su casa. Pero mi padre impulsado por su depreisón y su soberano egoismo, le da a la pobre mujer las tardes. Y está empezando a afectar seriamente a la exmujer.
Está llegando un punto en el que, me empiezo a plantear, si quizás un centro, en el que estuviese unos meses a ver si remonta, podría ser la solución. Pero no lo sé. Lo que tengo claro es que no podemos ni queremos que nos arrastre a los demás, porque entonces nos hundimos todos con él.
Siento la longitud de mi escrito, pero creo que necesitaba desahogarme y mucho.. y no era del todo consciente.
Quizás alguien en el foro, esté pasando por lo mismo o haya pasado y pueda darme algún consejo o recomendación. Lo agradecería de corazón porque se me está haciendo muy cuesta arriba toda esta situación.
Gracias de corazón por leerme.