Leo mucho esta comunidad y hoy vengo a desahogarme, no tanto a ver qué hago con la situación sino a buscar un poco de empatía y procesar mi tristeza.
Tengo una pareja de amigos (casados, llamémosles Juan y Lucía) que conocí a través de otros amigos pareja (Lucas y Pedro). Lucía es amiga de toda la vida de Lucas en su ciudad natal.
Lucas se mudó hace muchísimos años a mi ciudad y empezó a salir con Pedro, yo ya les conocí juntos y años después se mudaron Juan y Lucía y les introdujeron al grupo, al principio no encajaron muy allá pero poco a poco fue cambiando la cosa.
El caso es que años después ya pensaba que tenía bastante buena relación, la verdad, que con ambos, tanto con Juan como con Lucía).
Lucía se quedó embarazada y me ilusiones muchísimo por ellos porque llevaban años en ello, sin éxito.
La organicé una baby shower, lo hablé con Juan primero, no fuese a ser algo que no quisiera y la verdad que lo disfrutamos mucho.
Cuando nació el bebé le ofrecí mi ayuda en cualquier cosa que necesitase, les llevé bastante comida, bueno, de hecho, ya de antes del parto también, de si quedarme con sus mascotas durante el parto, montar muebles o lo que fuese.
Yo me quedé embarazada un tiempo después, a ellos también les hizo ilusión, Lucía fue una de las organizadoras de mi baby shower y la disfruté muchísimo. Unos meses después de mi embarazo ella volvía a estar embarazada, así que genial, íbamos a tener bebés de prácticamente la misma edad, me hizo mucha ilusión.
Desde que nació mi bebé yo la he ido escribiendo para ver cómo iba con el embarazo y ya me preguntaba por mi bebé, al final para que conocieran a mi bebé tuve que ir yo a su casa y eso ya me chirrió un poco pero bueno, ella estaba bastante embarazada y tenían otra criatura aún bastante pequeña.
A mediados de diciembre ya me sentí como para invitar a venir a casa a unos pocos amigos y que se quedasen a comer, llamé a Lucas y Pedro y me dijeron que el sábado no podían pero el domingo sí, así que se lo dije a Lucía pero me dijo que es que el sábado iban a bautizar a su primera criatura y venían amigos y familiares de su ciudad natal para ello, así que imposible.
En ese momento se me puso un nudo en el estómago, me lo dijo con toda naturalidad y, por supuesto, es decisión de ellos a quien invitar y no invitar, pero me dolió saber que la cercanía que yo tenía no era mutua.
Lucas y Pedro sí estaban invitados, ellos no me dijeron que iban al bautizo, entendí que al no estar nosotros invitados, les resultó violento decirlo.
Entendí que era un evento para los más cercanos y que cada quien invita a quien quiere, pero ha pasado más de 1 mes y aún siento un nudo en el estómago y estoy triste.
A posteriori lo he pensado y quizás soy yo la que intenta mantener más contacto y cercanía pero no es tan mutuo, como yo pensaba. Su segundo bebé ya nació y los felicité a ambos y la he preguntado qué tal está un par de veces, pero estos días, que nos hemos cruzamos unos WhatsApps me ha dicho: a ver si nos vemos y he sentido una profunda tristeza y me he dado cuenta de que estoy dolida, más de lo que creía y ahora mismo, no sési me apetece verles.
Muchas gracias por leerme, a las que hayáis llegado hasta aquí.
