Si te da la gana, es tu cuerpo, tus normas. Pero hay dos cosas diferentes: Una es una mujer que no sabe de que el otro está casado y este le miente y otra es de una mujer que sabe que sí está casado y por sus santos cojones quiere estar con él aún sabiendo que tiene pareja. En los dos casos, él tiene la culpa, pero en un caso ( el último) considero a la persona una mala persona, una persona con falta de amor propio, dignidad e inteligencia. Porque NADIE en su sano juicio estaría con alguien que le ha sido infiel a otra persona. Puede que hasta te sientas halagada de que haya dejado a la mujer por ti, pero hay una cosa que es clave…..te lo va a hacer a ti también y sabes por qué?, porque cuando uno cruza el umbral de hacer daño, de hacerte un tatuaje o de operarte, te quitas el miedo y repites. Con los infieles pasa, porque han superado aquel miedo o pudor que les retenía. Así que eres libre, pero tonta por estar de segundo plato también, no es que le des alegría a tu cuerpo y seas libre, eso lo crees tú, lo que eres es una inocente pillada por un cabrón, porque si es por darte el gusto, hay mucha gente, guapos, solteros: existe el tinder, etc. Uno no está de segundo plato por «alegrar el cuerpo», sino por tonta y pillada.