Hola, hace un año empecé a chatear con una amiga de Facebook. Ella con pareja y niños y yo también, hablábamos de temas cotidianos pero comenzamos a conectar. Su relación iba fatal y la mía convertida en una relación de compañeros de piso. Pasaron los días y cada día conectábamos más. Fuimos un gran apoyo del otro en los malos momentos.
Tras un par de meses de solo hablar decidimos vernos solo para saludarnos, somos de la misma ciudad. Ella es espectacular, una diosa. Sentimos que había mucho feeling, cuando estamos juntos el tiempo pasa volando. Lo que nos parecen cinco minutos son en realidad cincuenta.
Seguimos hablando otro mes más y empezamos a desayunar de vez en cuando, según los turnos de trabajo. Al cabo de un par de semanas de vernos casi a diario nos dimos un primer beso. Yo jamás le presioné a nada porque sabía la delicada situación en la que estábamos los dos y disfrutaba de su presencia aunque sólo fuera hablando.
Y así seguimos durante un par de meses, disfrutando de nuestra mera presencia y conversación. Tras el beso llegaron los te quieros y el enamoramiento, pero siempre con miedo por la situación. Empezamos a sentir que lo que teníamos entre manos no era una historia de amantes, que estábamos hechos el uno para el otro. Cuanto más nos conocíamos más nos uníamos.
Al cabo de dos meses hicimos el amor. Si habíamos conectado en otras facetas, en la cama fue espectacular.
Desde entonces yo tenía claro que mi relación estaba más que rota y que quería comenzar una relación con ella. Así que le dije que me iba a separar. Ella me dijo que no lo hiciera, que necesitaba tiempo para organizarse con sus hijos y su trabajo, que era mejor esperar al verano.
Así hemos estado desde entonces, unos nueve meses de relación dónde los únicos problemas son por estar separados, cada uno en una casa con sus respectivas familias, pero deseando pasar aunque sean cinco minutos en un parking para decirnos hola.
Ha llegado el verano y ya no podía mantener más esta situación. La madre de mis hijos parece que vive bien de esta forma, como compañeros de piso, pero yo no quiero seguir engañándola. Así que hablé con ella para separarnos este verano de forma gradual y que los niños no lo sufran tanto.
Pero por la otra parte, la mujer que amo, no se separa (aún). Temo que pase el verano y ya no tenga oportunidad con la vuelta al trabajo.

Estoy absolutamente enamorado de ella, sé que es el amor de mi vida y ella dice que me corresponde pero no da el paso definitivo en su casa.
Yo, por mucho que intento callarme, termino discutiendo con ella porque sigue sin separarse.
Sé que no está bien empezar una historia sin acabar la anterior pero, por mucho que siempre lo he criticado, ahora estoy metido de lleno.
Alguna sugerencia constructiva? Puede que desde fuera se vea todo más claro.
Ya no sé si llegará a separarse, si querrá seguir como hasta ahora o si yo debería terminar con esta relación por mucho que me duela