Llevo desde los 18 años con una idea en la mente, quiero ser madre pero solamente de un bebé, no quiero más. Prefiero centrarme en uno, darle todo lo que necesita y ser libre cuando aún soy joven porque ya se ha independizado. Cuando conocí a mi marido él quería tener dos o tres hijos, pero le dije que conmigo no sería. Al final aceptó porque le convencí con mis argumentos y por qué no le quedaba de otra.
Ahora había llegado el momento de ir a buscar a nuestro bebé, pero resulta que me han detectado que ovulo con los dos ovarios en cada regla, por lo que la posibilidad de parto múltiple es muy elevada. Para colmo, él tiene posibilidades de tener mellizos por parte de su herencia genética, así que la ginecóloga me ha dicho que me haga la idea de que es probable que puedan ser dos.
En estos momentos me he bloqueado y les he dicho que necesito un tiempo, no me planteaba esta posibilidad y aunque no quiero renunciar a ser madre, no sé si estoy preparada para tener mellizos. Todos me dicen que me anime, (sobre todo mi marido, que está encantado con la idea), y que ya se irá viendo, pero ¿qué se irá viendo? Si son dos son dos, no hay nada que ver, lo que hay es que sobrevivir y aceptar un plan que no era el mío y no sé hasta qué punto merece la pena la experiencia de ser madre si tiene que ser así.
