No sé ni cómo expresarlo, ojalá haya alguien que lo lea aunque me extienda mucho, porque no sé si voy a saber resumir.
Empiezo: vengo de una relación de más de media vida juntos, no ha sido perfecta, yo he cometido dos infidelidades que no pasaron de besos, pero que no debieron perdonarse, y nos habríamos ahorrado mucho sufrimiento. De eso, hace muchos años, tuvimos dos hijas, mi visión de la vida cambió totalmente, mis principios son fuertes y veo todo esto de otra manera. Así se lo hice saber las veces que ha tenido algún arrebato de celos, que no han sido pocas.
Bueno, al grano. A principios de verano cogí su móvil para hacer fotos, y al pasarlas me encontré con una foto de él desnudo y empalmado que me hizo saltar todas las alarmas. Entré en galería y vi muchas más, videos y fotos de él tocandose enviados por WhatsApp. Shock absoluto. Le pido explicaciones y me cuenta que no se las envía a nadie, por el trabajo tiene dos teléfonos y las envía de uno a otro, pero no salen de ahí, es para excitarse él mismo, que le crea, tiene un problema que no entiende y que me contará más adelante porque le da mucha vergüenza. Caigo, seguimos juntos. Meses más tarde, nos pasa una cosa terrible que no viene al caso, y yo estoy destrozada. Y, de pronto, en un desliz, le va a poner dibujos a la niña en el móvil y se le va el dedo, en vez de YouTube, abre tinder. Lo cierra rápido y en ese momento no veo de qué app se trata, pero por su reacción entiendo que me la quiere ocultar, así que cuando tuve oportunidad, cogí su móvil y lo comprobé. Tinder y Badoo. Fui a abrir, pero para abrir tinder tenia que deslizar para confirmar ubicación y me dio miedo, así que abrí badoo.
Encontré montones de intentos de conversación con tías, la mayoría no llegaban a nada, pero con alguna se intercambiaba teléfono, o instagram. Por los nervios no conseguí ver mucho más, pero fue suficiente. Por primera vez en tantos años queriendo dejarlo, porque, creo que no lo he dicho, pero era una relación muy mala en la que he aguantado insultos, gritos, ser la empleada del hogar y demás cosas demasiado habituales, siento paz y lo veo claro: es un cerdo, déjale. Me armé de valor y se lo dije. Tremendo drama. Me dijo que solo era fantasía, que compartía las fotos porque el porno ya no le satisfscía y subió ese escalón, siendo siempre anónimo y solo conversaciones que no iban más allá de eso. Destrozado, llorando, me pide una última oportunidad, que está enfermo, que no entiende por qué lo haco, que no le falta nada, que es feliz, yo soy perfecta… Caigo de nuevo, al final, se le ve real, y tengo dos hijas, él empieza a reconocer todas las cosas que hace mal en la pareja, me promete mil cambios, todo irá mejor ahora que ha soltado ese peso que llevaba… Bla Bla Bla. Un mes ha pasado cuando un día se me va la olla y le miro los mensajes de instagram, y pum, ahí estaba él, buscando a una clienta que había conocido trabajando y ligando con ella a saco, ofreciéndole quedar, un día concreto, nada así a la ligera. También otras conversaciones con otras chicas, con cosas bastante fuertes, pero que he olvidado por los nervios y porque tampoco tenía tiempo de analizar tanto, pero de quedar, solo una.
En esta ocasión, decido que necesito saber hasta donde ha llegado con otras, porque ya veo evidente que no son simples fotos y pajas. Así que pasan días hasta que consigo coger su móvil del trabajo y entrar al WhatsApp, y encuentro varias conversaciones, otra vez, por los nervios no soy capaz de centrarme nada más que en una, reciente, en la que leo claramente que ya habían quedado y buscan la forma de volver a quedar. En ese momento, me pilla, sabe que he leído cosas pero no sabe cuales. Me reconoce la conversación de instagram que le vi el día anterior, pero sigue jurando y perjurando, en mi cara, que quedar no ha quedado con nadie. Le digo que lo voy a seguir investigando, y que voy a llegar hasta donde haga falta.
Al día siguiente, trato de escribir a la chica de la conversación. No entiendo por qué necesitaba una confirmación suya, cuando era más que evidente. Y la chica me responde textualmente las mismas palabras que él: que no me preocupe, que esté tranquila, que no han llegado a quedar, solo han compartido fotos, que él siempre le daba largas.
Ahí enloquezco. Veo hasta donde es capaz de llegar por taparse el culo. Le llamo por teléfono y le dejo definitivamente.
Esto podría acabarse aquí, pero su drama es descomunal y me está forzando a ser yo la buena de la película por mis hijas y demás familia. Le he buscado un psicólogo para el problema que dice tener. La cuestión está, en que yo sigo teniendo una obsesión tremenda por saber la verdad. Y no se me pasa. Necesito saber a cuantas tías se ha follado estando conmigo, mínimo, porque mi cerebro exige más detalles, no sé si esto les pasa a todas las personas que viven esto. Pasados unos días, hemos tenido una conversación en la que él dice ser totalmente sincero (como dijo siempre) y sigue manteniendo que sólo ha quedado con esa chica, concretamente dos veces, y que la segunda ni siquiera se le levantó. A mí esto me parece que no hay por dónde cogerlo, pero me engatusa. En persona lo veo así, tan afectado que consigue hacer tambalear la evidencia en mi interior. Y esto me está haciendo volverme loca. Tenemos que convivir hasta que la desastrosa situación de la vivienda en España nos permita separarnos de verdad.
No sé qué opináis de todo esto. Creo que solo necesitaba soltarlo y desahogarme para ver si puedo ordenar algo en mi cabeza.
Gracias por leerme hasta el final!
