Mi pareja lleva estudiando para una oposición de las muy difíciles desde antes de que nos conociéramos. Ya es funcionaria y tiene estabilidad y un buen sueldo, pero entiendo que es su sueño y me toca apoyarla, que es básicamente asumiendo más carga en las tareas de la casa (la famosa «carga mental» es toda para mi), organizando vacaciones, etc. a pesar de que yo trabajo en la empresa privada, tengo más carga laboral y de vez en cuando me toca estudiar para certificaciones.
El caso es que mi pareja suspende la oposición cada año, y así ha pasado el tiempo. Yo desde siempre he querido formar una familia, ni siquiera de joven dije eso de «no tendré hijos y viajaré y blah blah blah», y después de unos cuantos fracasos tenía expectativas de que con esta pareja lo conseguiría, ya que en su familia son 6 hermanos, todos con hijos, y nunca dijo que no querría lo mismo, así que cuando cumplió los 40 le propuse reproducirnos en aquel momento y que retomara la oposición más adelante, contando con todo mi apoyo, etc. y dijo que «ya veríamos», que ese año iba a aprobar, etc.
Pues de eso ya han pasado 10 años, sigue suspendiendo cada año y ya nos ha pasado el arroz definitivamente. Entiendo que ha sido su decisión y me toca que asumir las consecuencias, pero no puedo evitar un cierto resentimiento al pensar en los hijos que nunca tendré.
Dicho esto, lo que me resulta más doloroso de esta situación es que no aprovecha todos los recursos para realizar su sueño. Los que aprueban estas oposiciones lo consiguen a base de estudiar 12 horas al día, así que le propuse que cogiera una excedencia y yo asumiría todos los gastos el tiempo que hiciera falta (tengo recursos para ello) y si no le parecía bien por miedo a esa horrible palabra de «mantenida» pues en el futuro ya me devolvería lo que considerase con su nuevo sueldo, y no ha aceptado. Tampoco ha aceptado contratar un coach o algo parecido que le dé técnicas de estudio, o ir a un psicólogo para controlar los nervios, que ya le han impedido a última hora presentarse a los exámenes un par de ocasiones.
Además, no tiene los materiales de estudio resumidos, esquematizados, ordenados y clasificados, no ha hecho transcripciones de los temas que debe recitar (le compré un portátil para eso y no lo usa), tiene un desorden espantoso, etc. Entiendo que hay personas que necesiten un cierto desorden, pero en este caso no funciona porque no aprueba. Por lo que he leído,
Debo decir que efectivamente estudia, pero en mi opinión muy poco para la dificultad de la oposición, y se distrae con mucha facilidad. Diría que va «a medio gas» y no tiene otras preocupaciones laborales o familiares lo justifiquen. Mientras yo estoy llegando al límite porque la casa está hecha un desastre y no me da tranquilidad (ni siquiera guarda las cosas en los sitios que corresponden), yo no doy para más y no me veo con energías, por ejemplo, de estudiar un máster (lo hice durante la pandemia y resultó un desastre)
Decirme algo al respecto porque no sé que hacer. Consejos del tipo «rompe la relación» no valen porque ya no tengo energías ni le veo sentido a volver al mercado cuando la posibilidad de formar una familia ya no existe. Los del tipo «ir a terapia de pareja» no valen porque no quiere y no la puedo obligar. Quizás soy yo el que debería ir al psico para evitar que el resentimiento por no haber tenido hijos acabe pasando factura, o por no saber qué hacer con mi vida cuando no puedo cumplir el objetivo de formar una familia, pero ya fui una vez en el pasado con finalidades preventivas (es decir, antes de que apareciera el problema) y vi muy claro que sólo querían sacarme el dinero.
Si habéis llegado hasta aquí, muchas gracias por leeros el tocho!
