Es verdad que es el viaje de su vida, que lleva mareando con venir a Roma desde que estamos juntos (7 años) y siempre ha sido el viaje frustrado, si no era por una cosa era por otra, pero el caso es que nunca habíamos llegado a venir.
Pues nada, aquí estamos, pandemia incluida porque el señorito no podía esperar al año que viene, suficiente había estado esperando ya toda su vida.
¿Qué ha pasado? Pues que me ha bajado la regla y yo tengo reglas de las MUY jodidas. Hay días que real no me puedo levantar de la cama del dolor de riñones/ovarios. Sangro como río de agua, me dura 7 días y me deja echa polvo.
Evidentemente ya he ido al ginecólogo mil veces, a internistas y a todo lo que se os ocurra y sí prueban cosas, me mandan medicación, pero nada surte efecto real. Igual puedo conseguir estar tranquila con el portátil en casa teletrabajando, pero patearme Roma en julio, pues como que mi cuerpo no me lo permite en esta situación.

Pues está enfadado. MUY enfadado. Ayer se fue él solo a hacer turismo y cuando volvió a la habitación no me dirigía la palabra, le pedí perdón mil veces y le dije que no era mi culpa, que no elijo cuando me baja la regla, su respuesta: ‘no has intentado esforzarte ni un poco en venir conmigo ni a desayunar’.
Así que nada, tenía en mente que bajáramos los dos por la noche a cenar a cualquier sitio, que no hace TANTÍSIMO calor y diéramos un paseo, pero al parecer no quiere mi compañía.
Así que nada, aquí estoy en Roma, llorando mientras os escribo y mi chico se come un helado, un trozo de pizza o lo que sea que desayunen los italianos.