No sé si es ridículo pero a mí me está afectando más de lo que pensaba.
Mi novio se ha hecho un microinjerto capilar hace un par de semanas en una clínica de Turquía. Lo planificó todo en secreto: pidió vacaciones en el trabajo, avisó a su familia de que estaría desconectado unos días porque iba a hacer una escapada para descansar y a mí me pidió que no dijera nada a nadie. Yo accedí porque entiendo que es algo personal y que cada uno tiene su manera de gestionar sus complejos.
Pero lo que no esperaba era lo de ahora. No quiere salir de casa. Se niega a hacer videollamadas con sus amigos. Ha avisado en el trabajo que sigue indispuesto, aunque está perfectamente y le han dejado teletrabajar. Me ha hecho borrar una historia en la que salíamos juntos porque se le veía el apósito. Me pide que mienta a mi familia si preguntan por él. Y cada vez que suena el móvil se pone nervioso por si alguien sospecha algo. Está paranoico.
Y yo me empiezo a cansar. No porque se haya operado, repito, eso me parece estupendo. Sino porque siento que estoy atrapada en una especie de secreto absurdo que ya no tiene sentido.
A veces me hace pensar que si fuese yo la que me hubiera hecho algo estético (una rinoplastia, por ejemplo) él no lo ocultaría con esta intensidad. Como si ser hombre y cuidarse fuera todavía algo que hay que tapar.
me agota tener que estar midiendo cada palabra para no traicionarle y os soy sincera lovers, o se pasa 1 año en casa, o es que realmente se le va a notar y siento que todo esto que estamos pasando no va a servir de nada. Que pensáis.
