Estoy indignada, os lo juro. Para poder estudiar el grado que quería, como soy de un pueblo, mis padres han tenido que hacer un esfuerzo económico brutal. Este esfuerzo yo lo he intentado amortizar trabajando en un bar a la vez que estudiaba, desde el segundo curso.
Empalmando trabajo con clases, sacrificando horas de descanso a tope. Cuando todo el mundo salía, yo aprovechaba para dormir porque me faltaban horas al día para cumplir con mi trabajo y obtener a la vez los resultados académicos que me había propuesto, ya que admito que soy muy exigente conmigo misma y no me consiento bajar las notas de un 8.
Han sido 4 años difíciles, de muchísimo esfuerzo y sacrificio. Como colofón había que presentar el trabajo de fin de grado, en el cual he puesto absolutamente todo mi empeño y mis ganas, mis horas y casi mi sangre.
En la uni, como en todas partes, siempre existen algunos niños o niñas bonitas a quienes algunos profesores miran con buenos ojos, esto es así en la universidad y en todas las esferas de la sociedad. Siempre me he preguntado a qué se debía ese cierto y disimulado trato de favor, pero recientemente he descubierto algo que me ha dejado fría.
El otro día, estaba yo en el bar en el que trabajo y vi cómo entraba una compañera de facultad seguida de uno de los profesores. No es profesor mío como tal, pero sí fue uno de los miembros del tribunal que valoró mi trabajo de fin de carrera y el de la compañera con la que entraba al bar.
Lo más curioso es que, esta chica, para nada tiene un perfil de empollona o de sacar notas altas, así que todos quedamos sorprendidos cuando su nota fue la más alta de todos los TFG, contra todo pronóstico.
Cuando fui consciente del posible enorme trato de favor hacia ella, me puse muy nerviosa y me dediqué a escudriñarlos desde la ventana de la cocina, desde donde se ven las mesas. No puedo decir que los viera besarse ni observé ninguna actitud expresamente de pareja, pero… blanco y en botella ¿no? Cenaron, se rieron y se les veía complicidad. A la hora de irse, él le puso la mano en la cintura al salir.
Ahora no sé qué hacer. Porque soy una persona muy competitiva que ha trabajado duro para sacar esa nota y me revienta pensar en que los que no tenemos padrinos no nos comemos un rosco en la sociedad por más que lo trabajemos.
Por otro lado, si informo a la uni y pongo una queja al tribunal, tampoco sé el recorrido que eso tendría porque no sé cómo podría demostrarlo y además, ante un escándalo, imagino que optarían por cerrar filas en torno al profesor y defenderlo, así que igualmente yo tendría las de perder.
En fin, que me toca joderme y asumir que lo que prima ahora mismo es tener relaciones y contactos más que la valía y el esfuerzo, ¿os parece igual de injusto que a mí? Es que estoy que me subo por las paredes.
