Hola queridas,
Llevaba muchísimo tiempo sin escribir en este foro, pero las veces que lo necesité fue un canal de voz para soltar todo aquello por lo que me he sentido incomprendida. O incluso para conocer las opiniones de quien no conozco, que a veces tiendo a seguir más que las de mis conocidos.
En los últimos años, me he convertido en una persona hiper productiva, perfeccionista, auto exigente y con unas ambiciones muy claras, por las que estoy dispuesta a sacrificar muchas cosas. A priori puede parecer lo que diría un libro para emprender, pero entre tanto trabajo y exigencia no me di cuenta de una cosa, he perdido lo que más me costó recuperar: mi salud mental.
El tema está, ya voy al grano, en que cuando mi salud mental se desmoronó y empecé a recuperarla, lo mandé todo al carajo. Cambié de estudios, de trabajo, de ciudad y hasta de color de pelo.
Volví a mi ciudad natal y empecé a estudiar programación. Un año después encontré trabajo. De programación. Evidentemente me queda grande, aún no he terminado de estudiar. Intento compaginarlo con el trabajo. E intento tener también una vida, por lo que mis días se organizan en 9-14 -> trabajo, 15:30-22:20 -> clase.
Y no puedo más. No saco nada en claro en el trabajo. No saco nada en claro en mis estudios. Llevo mal mi relación conmigo misma, mi relación de pareja y ni mi perro quiere pasear conmigo. Porque siempre voy corriendo. Esta mañana a las 6 de la mañana (hora a la que me levanto a estudiar), he sufrido un ataque de ansiedad como llevaba años sin sentir.
Mi familia: que deje el trabajo. Mi pareja: que deje el trabajo. Mi cabeza: que deje el trabajo.
Diréis, y si tan claro lo tienes por qué no lo haces? Pues porque me muero de miedo. Porque pienso en decirle a mi jefe que me voy y me tiemblan las manos y se me acelera el corazón. Porque si me pregunta por qué me voy a desmoronar y voy a romper a llorar como una niña pequeña. Porque no quiero decepcionarles, no soporto decepcionar a nadie.
Y aquí estoy, con la carta de renuncia durante más de dos semanas en el bolso. Sin atreverme a abrir la boca.
Gracias por leerme.
Un besito.