Llevo a dieta tres meses y es la primera vez que estoy perdiendo peso de verdad. Lo compagino con el gimnasio y llevo sobre diez kilos perdidos.
Estoy muy contenta, pero estoy empezando a notar que mi pareja se pone celoso.
Vamos al mismo gimnasio y uno de los monitores, cada vez que me ve me alaba mi constancia y me dice que se nota mucho lo que llevo perdido, me anima y es muy agradable conmigo. He visto que lo hace con las demás chicas también, así que no hay nada raro.

Pero lo que me extraña del comportamiento de mi novio, es que al principio me animaba a hacer dieta y ahora, más si es un día que el monitor me ha estado hablando, me incita a comer.
Compra patatas fritas, pizza, y hasta turrón de chocolate que es mi debilidad. A lo mejor estoy loca pero creo que está celoso y está intentando que no siga adelgazando porque se siente inseguro.
Se lo he preguntado y me dice que él no piensa así, que se lo compra para él y que no tiene la culpa que yo también acabe comiéndolo.
No sé ya qué pensar