Tengo una oportunidad única de representar a mi empresa en Finlandia durante tres meses y aunque tengo muchísimas ganas de aceptar y creo que sería una oportunidad muy buena, me echa para atrás el hecho de que soy madre.
Tengo tres niños entre cinco y 12 años. Mi marido es camionero y, muchas veces, hace rutas que duran varios días, por lo que no puedo contar con él para hacerse cargo de los niños.
Cuando se lo he comentado, me ha dicho que es una locura, que no lo acepte, pero yo siento que estoy renunciando a una oportunidad muy grande.
Existe la opción de preguntarles a mis padres si ellos se podrían hacer cargo y dejarlos a dormir en casa con mi marido cuando él no esté fuera. Él podría llevarles al colegio y mis padres recogerles. Mi marido insiste en que eso es un follón para todo el mundo y que no merece la pena porque no conlleva un aumento de sueldo.
Es verdad que no me aumentaría el sueldo ahora, pero de cara al año que viene pasaría a ser jefa de departamento y eso sí implica una subida de sueldo aunque también más responsabilidad.
por otro lado, tengo miedo de arrepentirme si acepto porque sé que voy a echarte mucho de menos a mis pequeños y tres meses es mucho tiempo.
No sé, chicas, siento que tengo que elegir entre ser buena madre o poder priorizarme a mí para tener el futuro profesional que siempre he soñado y que a la larga repercutiría en toda la familia a nivel económico.
¿Merece la pena intentar hablar con mis padres para ver si lo podemos arreglar?
