Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Buenos días foreras, os voy a contar un problema que seguro que muchas tenéis o habéis tenido.
Llevamos separados siete meses ya por segunda vez y está es la definitiva.
La otra vez, lo primero que hice tras dejarle fue buscarme una abogada, como es lógico. Fui a encontrar a una señora que lo único que quería era pelea e ir a juicio, malmetía entre nosotros, mientras que tanto él como yo queríamos estar a buenas.
Como esa abogada no valía para nada, él buscó a otra y me propuso que nos lo llevase ella, eso en 2024.
Es una abogada especialista en asuntos familiares.
Ella nos arregló un buen convenio que firmamos y fue al juzgado, pero volvimos.
Yo volví con él porque aquellas visitas a la abogada me hundieron en una depresión, ya que seguía enamorada de él, la mente me traicionó y le dije que quería volver «a casa» (suya, yo tengo mi propio piso)
Lo cierto es que parecía haber mejorado todo, su trato hacia mí, se preocupaban más, y aunque estuve un año hundida en esa depresión con un montón de tratamientos diferentes, salí adelante y creía firmemente que aquella separación había servido para que él fuera consciente de sus errores y aprovechara la segunda oportunidad.
En el convenio yo no le exigí nada, estuve conforme con lo que le pidió la abogada, 250€ al mes de manutención mas gastos extraordinarios, verla en fines de semana alternos… que no cumplimos, yo le dejaba llevársela todos los fines de semana o festivos ya que entre semana no podía verla (en relidad no le daba la gana, porque sale de trabajar a las 18h y yo vivía a 10min de donde trabaja)
Además, le permitía llamarla todos los días por videollamada, lo cual conllevaba sujetar el móvil y escuchar su voz aparte de verle, ya que la niña tenía año y medio.
Ahora tiene cuatro.
Cuando salí de la maldita depresión el año pasado estaba encantada, nos fuimos de vacaciones y juro que pensé que habíamos reconectado, que parecía otro, que todo iba a ir bien hasta que me dió por coger su móvil y vi unas cosillas que prefiero no contar pero os podréis imaginar.
Me di cuenta de que me estaba autoengañando… quería mirar para otro lado y seguir jugando a la familia feliz, pero sabía que lo único que me esperaba era ir encadenando una depresión tras otra.
Pues bueno, se terminó la «segunda parte» ya definitivamente.
Dijimos de no volver a abogados y ceñirnos al convenio ya establecido, pero he seguido dejando que se la lleve todos los fines de semana, festivos, y que la vea cuando ha querido… incluso íbamos juntos a cumpleaños y demás eventos para que la niña disfrutara de los dos.
Había buen rollo, él y yo también hablábamos de cosas nuestras del día a día en aquellas videollamadas…
Pero la inflación se ha disparado desde que se creó ese convenio, yo estoy buscando trabajo pero no encuentro nada que se pueda conciliar con el cuidado de nuestra hija, sus horarios de trabajo le impiden hacerse cargo entre semana y no tenemos familia cerca.
Además, él me exigió dejar a un lado mi carrera profesional para dedicarme a ella hasta que fuera al cole…
Yo tengo mi piso alquilado y de esa renta saco para sobrevivir, porque lo alquilé a un precio justo mirando a cómo están ahora los alquileres, y nunca les he subido.
El caso es que el otro día le saqué el tema y le dije que si podía pasarme un poco más, porque no encontraba trabajo compatible y él se puso a la defensiva totalmente, diciendo que él no tenía que darme más que el ipc y que «el convenio no estaba ratificado, por lo que ahora ni siquiera estaba obligado a pasarme ni un euro».
A mí eso me puso de una mala hos… resulta que hasta ahora nos hemos pasado el convenio por el forro, sobre todo yo consintiendo que se la lleve todos los fines de semana y acudiendo a eventos juntos «de buen rollo»
Él ni siquiera sabía lo que le iba a pedir (50€ más) y yo le dije que si quería seguir el convenio entonces se la llevaría en fines de semana alternos, y que yo no estaba obligada a atender sus llamadas para que hablase con su hija a diario.
Entonces tuve la sensación de que había confundido mi cordialidad con el querer volver con él y le dejé bien claro que antes que eso me meto a put*.
Que no quiero nada para mí, que yo vivo muy bien pero es PARA SU HIJA.
Me sentó como una patada esa chulería de decirme que «no tenía por qué pasarme nada» como si sólo él pudiera hacerme daño cuando yo también puedo.
He sido buena con él, y él parecía también estar siendo «bueno conmigo» pero ha sacado esa cara que me hizo dejarle dos veces, queriendo hacerme quedar como una aprovechada.
Al final me preguntó cuánto era, le dije 50€ pero que como se había puesto así, se los metiera por el culo y que ya que tanto le gusta el convenio, se iba a seguir palabra por palabra.
Lo único que quiero suyo es a nuestra hija.
Me dijo que el mes que viene ya me pasa los 300€ y yo le dije que le devolvería todo eso que pague «de más» cuando tenga trabajo, ya se acerca el verano y seguro que muy pronto me sale algo.
Pero se acabó el buen rollo.
Le dejo hablar con la niña por videollamada dejando el móvil en un soporte y la niña se sienta a hablar con él mientras yo hago la cena o cualquier otra tarea que me impida escucharle hablar.
No participo en esas conversaciones. La niña tiene cuatro años y le cuenta lo que le parece, porque yo ya no le hablo.
Ya no quiero que venga a ningún evento con los otros papás y mamás, porque para mí no merece ni que le mire a la cara, gana un buen sueldo, pero ha demostrado lo rata asquerosa que es con su hija, discutiendo y chuleandome 50 míseros euros.
Le dejaré que se la siga llevando todos los fines de semana, pero no pienso ni mirarle a la cara ni hablarle.
Qué bonito es todo cuando yo me callo y no le pido nada… así de «agradecido» es.
Pero estoy mal… siempre decía de él que es un padrazo pero ha demostrado que sólo le importa el dinero.
Así que ahora he cambiado el discurso entre mamis contándoles lo que es en realidad y para que sepan que no iremos a ningún evento más juntos (estamos los dos en el grupo de WhatsApp de mamis y papis)
Le metió una de las mamis para que se enterase de los planes por si la niña estaba con él y el plan era en festivo o fin de semana.
Voy a pedirle que le saque, porque en realidad sólo estamos las madres, él es el único padre y ni siquiera quiere estar ahí.
¿Me he pasado yo pidiéndole más dinero de forma temporal y queriéndoselo devolver?
¿Soy una listilla o él es una rata de alcantarilla (con perdón a las ratas)?
Iluminadme…
