Hola a todos. Me siento fatal, y lo cierto es que debería estar llena de alegría, pero me es imposible en este momento después de lo que me acaba de pasar.
Mi pareja y yo llevábamos cinco años tratando de ser padres sin ningún tipo de éxito. Según los exámenes, no teníamos ningún problema ninguno de los dos, pero yo no conseguía quedarme embarazada. Solo hicimos un intento de inseminación artificial y lo perdí al poco de gestarlo, un duro golpe del que me costó bastante recuperarme.
Hasta el punto de que ya decidimos desistir y asimilar que nunca íbamos a tener hijos. Pues bien, cuando yo ya estaba empezando a comulgar con la idea y a sentirme bien con mi vida sin ser madre, voy y me quedo embarazada de forma natural. Sin esperarlo y sin haberlo apenas intentado.
Voy llena de ilusión a darle la noticia a mi pareja, y cuál es mi sorpresa: se enfada conmigo y dice que ya había asumido que no iba a ser padre y que ahora tener que enfrentarse a esto, después de lo mal que lo ha pasado, es una putada para él.
La verdad, no doy crédito. Algo que estábamos deseando durante años con todas nuestras ganas, que ahora de repente lo consigamos y digas que ya como que no quieres ser padre, estando yo de siete semanas, me parece horrible.
No sé si ha sido un cabreo del momento o algo fruto de la sorpresa, pero me ha hecho mucho daño que la primera reacción que haya tenido haya sido negativa y, por supuesto, diciendo que no se siente preparado y que ya había asumido que no iba a ser padre.
Con todo lo que has luchado, ¿cómo se te pueden haber ido las ganas en unos meses?
De verdad que no lo entiendo, y no sé cómo, en vez de estar dando saltos de alegría como estoy yo porque mi sueño se va a hacer realidad, se ha enfadado conmigo y temo incluso que me deje o que finalmente tenga que ser madre soltera…
He intentado hablar con él, pero sigue en sus trece, y pasados los días no se le va la sorpresa ni la animadversión hacia mi embarazo.
Jamás imaginé que viviría un embarazo de esta manera. Es una situación espantosa y una pesadilla de la que estoy deseando despertarme.
