Hola a tod@s! Aviso que no espero encontrar aquí la respuesta a mi problema, pero si desahogarme un poco y buscar diferentes puntos de vista.
Comenzando por el principio, yo soy una chica de Zaragoza que hace 6 años se fue a Barcelona en busca de trabajo ya que desgraciadamente en Zaragoza, las oportunidades laborales relacionadas con mi sector son muy escasas.
El tiempo pasó, he prosperado laboralmente, aunque desde la pandemia me dedico a algo totalmente diferente por lo que me vine. No me quejo, hay buen ambiente, de momento seguimos en teletrabajo, excepto 1 día que vamos a la oficina, es horario de oficina y tenemos fines de semana y festivos libres.
También encontré el amor y vamos tan en serio que hace un año que empezamos a mirar piso para comprar… esto nos estaba llevando de cabeza, supongo que en todos los sitios el mercado inmobiliario está más o menos igual, pero si alguien de Barcelona me lee, coincidiremos en que aquí es imposible encontrar algo decente a buen precio. El caso es que hace un tiempo encontramos un piso en Manresa (a 1h de Barcelona es lo mejor que hemos podido encontrar con nuestro presupuesto) y nos gustó mucho. Tras mucho tiempo contraofertando, hoy nos han dicho que no van a bajar el precio. Podemos pagarlo, si, pero nos quedamos tiritando.
Y ahora viene lo bueno. Hace poco tuvimos la alegría de enterarnos de que vamos a ser papás. Todos estamos contentísimos, pero por una parte tengo a mi familia preocupada e intentando convencernos de mudarnos a Zaragoza. Por mi chico no hay problema, pues el teletrabaja siempre y viaja de vez en cuando, lo cual no supone un problema. En cambio yo, dependo de Barcelona, y siendo racional me inclino por el piso en Manresa, pero por otra parte me encantaría estar cerca de mi familia. Supongo que tengo las hormonas revolucionadas, pero estoy en una encrucijada…

Lo que está claro es que es una conversación pendiente que mi chico y yo debemos mantener inmediatamente.
¿Habéis tenido alguna experiencia similar?
Gracias por leerme y os leo :)