Llevaba días intuyendo que iba a decirme algo así, pero aún así no estaba preparada para escucharlo. Hace tres años cuando le ofrecieron abrir la sucursal de su empresa en Estambul, se me cayó el mundo encima. Sin embargo, estaba tan enamorada, que decidí irme con él con la condición de que solo serían tres años.
Durante este tiempo he trabajado online y he viajado siempre que he podido a España para ver a mi gente, porque les he echado muchísimo de menos.
Ahora que por fin llegaba la fecha de cumplir los tres años, al ver que no me acababa de decir nada le pregunté yo y me suelta que le han propuesto quedarse definitivamente en la sucursal. Dice que volver a España sería un paso atrás ya que no le van a ascender de momento porque no hay vacantes y que su puesto antiguo ya está ocupado, por lo que tendría que adaptarse a lo que hubiera.
Él no entiende que yo quiera volver porque dice que iríamos a peor, pero aunque me gusta Estambul, no es el lugar donde quiero crear una familia. Él me pide que me quede sin saber cuándo volveremos. Le he dicho que no estoy dispuesta y, aunque no me lo ha dicho, tengo la sensación de que si no me quedo, lo nuestro se acabará.
¡Estoy jodida, pierdo en cualquier caso! ¿Apuesto por el amor o vuelvo a mi casa donde me gusta vivir?
