Amiga, ¡cómo te entiendo!
Nosotros estamos en una situación parecida, solo que 6 veces más lejos y con niños. Tuvimos que poner límites y decir que mi casa está tan lejos de mi ciudad como mi ciudad de mi casa, y que no puedo estar invirtiendo todo lo que tengo en ir de visita para que encima nunca sea suficiente.
Tuvimos que poner límites, y ahora somos mucho más felices.
¡No cedas! Al principio te comerá la culpa, pero se hace más fácil con el tiempo. Mucha suerte.