Hace semanas que mi marido se comporta de forma diferente, me acribilla a preguntas y no entendía por qué hasta que hace unos días volvió antes del trabajo.
Yo estaba trabajando como siempre en el escritorio que tengo en nuestra habitación e irrumpió con un golpe en la puerta que casi me mata del susto. Le miré asombrada y vi su cara de sorpresa, pero a la vez de alivio.
Cuando le pregunté que qué pasaba, me contestó la verdad, que lleva un tiempo pensando que tengo una aventura con alguien.
Os prometo que no sé dónde se ha sacado eso, porque ni siquiera tengo más contacto con algún otro hombre del que tuviera antes de que se emparamoiara. Es verdad que llevo un tiempo sin querer tener relaciones porque caigo muerta en la cama. Estoy saturada de trabajo, pero trabajo desde casa no tengo tiempo ni de respirar ni de hablar con nadie y desde luego, ni tiempo, ni ganas de tener una aventura con alguien.
Al principio me reí por la confesión, pero ahora me preocupa que haya perdido la confianza en mí.
