¿Cómo puedo yo sobrellevar esto, chicas?
Es algo que no le he contado a nadie, pero ni a mis mejores amigas (pufff, pero si a novia es de las mejores), ni a mi madre, ni a mis hermanas, a nadie. Llevo un mes tratando de digerir la noticia de que el único chico al que he querido en mi vida se va a casar con una mujer increíble, maravillosa, que lo tratará como se merece. Pero no soy yo.
Mirad, nosotros tres nos conocimos el primer año de universidad. A mi él me atrajo desde el principio y ella fue la primera chica con la que hablé en clase. Hicimos una piña perfecta desde el principio. Nos hemos pasado noches enteras haciendo proyectos, estudiando, haciendo el imbécil los tres solos. Yo cada curso que pasaba me pillaba más y más de él, y ella tenía sus rollos, lo último que habría pensado sería que estuvieran el uno por el otro. Él tuvo una pareja, era una chica de otra facultad, estuvieron enrollándose prácticamente todo tercero pero poco antes de terminar el curso lo dejaron sin más.
Siempre pensé que llegaría ese día en el que yo me declararía diciéndole lo mucho que lo quiero, que no he podido besar a un solo chico en todos estos años porque solo pienso en él. Pero nunca he sido capaz.

Hace un año cuando nos graduamos me acuerdo de hacerme yo sola la promesa de que esa noche se lo iba a decir, pero al final no tuve los ovarios de lanzarme. Pensaba en que lo haría sentir mal porque él siempre me ha dicho que soy la chica a la que más quiere pero siempre lo he interpretado como que soy su mejor amiga y punto. En segundo nunca olvidaré una noche que nos pillamos un pedo criminal y él me dijo que estaba seguro de que los dos terminaríamos juntos, que le diera tiempo al tiempo, esa noche no pude decirle nada porque nunca quise declararme estando borracha y mucho menos que él lo estuviera.
En septiembre de 2021 los dos se fueron a estudiar un máster juntos a otra universidad y compartieron piso… Y el resto pues ya os lo podéis imaginar. Me llamaron una noche mientras yo me hacía un maratón de netflix para contarme que mágicamente algo había pasado entre los dos, que pudo haber sido el roce, el pasar tanto tiempo solos o ellos qué sabrían, pero que se habían liado y que estaban muy bien juntos.
Es que no sabéis lo que me dolió todo aquello. Y mucho más no poder hablarlo con nadie. Estuve varios días fatal sin querer hablar con nadie, solo imaginándomelos juntos, a ella todo lo guapa y genial que es y a él, que es único, perfecto. Y yo como una estúpida, confiando en que siguiera pasando el tiempo como si sus relaciones tuvieran que depender de mi atrevimiento para contarle lo que siento. Fue horrible.
Pero de alguna manera no perdí la esperanza en que lo de ellos solo fuese cosa del estar solos en esas ciudad. Pensaba que cualquier día él me llamaría riendo para contarme que habían decidido no acostarse nunca más porque realmente él solo me quería a mí. Nada que ver, chicas. Las pocas visitas que hicieron este año a la ciudad no dejaban de repetir que eran como un matrimonio y que no entendían cómo no se habían liado antes, que estaban hechos el uno para el otro. Y a mí no me queda nada más que sonreír y decirles que soy muy feliz por ellos.
Hace un mes quedamos los tres y me dijeron que iba a ser la primera en saberlo, que me lo merezco por ser la mejor amiga del mundo. Que sí, que se casan, que quieren que yo sea una de las testigos, que siempre seremos esa piña de tres y que están deseando que yo también encuentre a alguien que me haga feliz.
No, no lo voy a encontrar, porque llevo 5 años pensando únicamente en abrazar y besar a un solo chico, a él. Porque no me importa nadie más, porque quiero pasar el resto de mi vida con él, porque él me lo dijo siempre, que seríamos la pareja perfecta. Maldigo el día en el que decidieron que era buena idea compartir piso, porque sé que de no haber sido así todo esto no estaría pasando, ellos jamás tuvieron esa complicidad que yo he tenido con él, es injusto. Y me siento imbécil, como una niña pequeña, porque sé que tengo que pasar página pero no soy capaz, me duele demasiado pensarlo. Los quiero mucho a los dos pero no puedo dejar de pensar en lo horrible que va a ser ese día para mí cuando debería estar contenta por verlos a ellos felices.
Por favor, no me juzguéis, lo estoy pasando muy mal y solo necesito un poco de apoyo y comprensión.
Si habéis llegado hasta el final, muchas gracias y un fuerte abrazo para todas. Os quiero.