Cultura

J. K. Rowling confirma que Dumbledor es gay en todas partes menos en los libros

Aquí al habla una fan de Harry Potter casi que desde la cuna. Yo crecí leyendo los libros de Harry Potter, maduré leyendo los libros de Harry Potter, es más, el pasado verano me volví a leer la maldita y maravillosa saga de libros de Harry Potter. Tres veces a lo largo de mi corta vida me los he devorado, porque cada vez que lo hago me parecen maldito diferentes y puto mejores.

De hecho, recuerdo cuando tenía doce años (primera vez que los leía) que tuve drama super gordo con mis padres. Yo cuando descubrí el submundo de la magia inglesa, mi mundo ya no me interesaba un pimiento. Leía a absolutamente todas horas, pero cuando más me podía explayar era por las noches. Absolutamente siempre cuando mi padre se iba a la cama, pasaba por mi habitación y me decía ‘terminas el capítulo y apagas la luz’. Algunas veces le hacía más caso que otras, pero es que hubo un día que se despertó para ir a trabajar y yo seguía con el quinqué encendido, los ojos cual búho y las ojeras en las rodillas. Literalmente me confiscó los libros, los guardó bajo llave y me dijo que él los racionaba. Jamás un castigo dolió tanto.

Las películas ya no os voy a contar cuántas veces las he visto porque os asustáis. Pero bueno, volvamos a de qué va este artículo y dejemos de hablar de mí y mi fanatismo mágico, por favor. El caso es que J. K. Rowling me cae mal, sí, lo digo. Mal no, es que me cae fatal. Le estaré eternamente agradecida por el regalo que nos ha hecho a la humanidad entera, pero el rollito este que lleva en las entrevistas me pone negra, de verdad os lo digo.

La tía se dedica en cada entrevista a la que va a soltar datos súper interesantes de los personajes de sus libros, no hablo de interesantes rollo: ‘por las mañanas siempre desayunaba huevos con salchichas’. No, súper importantes del rollo ‘toda su vida giraba en torno a esa persona y no concebía su existencia sin ella’. Es como… Chata, ¿qué tal si nos lo escribes en el libro?

Es que me toca las narices, la última que ha soltado, que ya lo había dicho en realidad mil veces antes en mil entrevistas es que Dumbledor es gay. La cosa es que esta vez no solamente ha hablado de su inclinación sexual y de su atracción hacia el malo de las nuevas películas, Grindelwald, si no que la tía ha llegado a hablar hasta del tipo de relaciones sexuales que mantenían. O sea, que lo tiene todo estudiado.

A los Potterheads en realidad nos encanta que suelte estas perlitas, vamos como locos detrás de ellas y nos falta tiempo para abrir artículos en los que dicen que J. K. ha hecho nuevas declaraciones sobre cualquier tipo de cosa. Tenemos ansia viva por completar con cualquier dato nuestro mundo mágico. Pero es que también llega un momento que nos enfadamos, porque chica, con toda la mierda que has soltado, te daba pa escribir seis libros más Y NOS HUBIERA ENCANTADO LEERLOS TODOS.

Me he tomado la molestia de buscaros las palabras literales en español que dijo la escritora del siglo en su última entrevista:

“La relación entre los dos fue increíblemente intensa, apasionada, y sin duda una relación de amor. Pero como pasa en cualquier relación, uno nunca sabe realmente lo que siente la otra persona. Estoy menos interesada en el lado sexual —aunque creo que sí hubo una dimensión sexual en esta relación— que en las emociones que sienten el uno por el otro. Que al fin y al cabo es lo más interesante de todas las relaciones humanas”.

Es que hay que tener morro, J. K., de verdad te lo digo. A ver qué te costaba meternos a un personaje LGTB en el libro para que desde niños asumiéramos como natural que dos de los magos más temidos de todos los tiempos son gays y los putos amos. Que vamos, ella tiene la libertad de escribir lo que le dé la gana, pero luego no vayas por ahí en plan ‘en mis libros hay personajes de todo tipo y luego me los escribas a todos clasicotes como ellos solos’. QUEREMOS CHICHA OFICIAL J. K.

También os diré que lo más divertido cuando suelta alguna maravilla de estas donde sea es darse un paseo por Twitter, te meas con lo maravillosa que es la gente, pongo algunos ejemplos:

Nadie:

J. K. Rowling: el patronus de Dumbledor era el logo de Grindr.

Reportero: hola

J. K. Rowling: de hecho hubo una quinta casa en Hogwarts de la que nadie sabía nada. Se llama ‘la casa del sexo’ y ahí es donde iban los magos más cachondos de todos. Allí se pasaban los días follando y chupándose sin llegar a aprender ni una mierda de magia.

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