No sé vosotras, pero desde que descubrí que Girls termina en la sexta temporada, he notado un vacío crecer en mi interior día a día. Intenté llenarlo con Mozart in the Jungle, y aunque me encanta, me hace reír como pocas cosas y tiene el plus Gael García, había algo que no terminaba de quedar satisfecho.

Es increíble lo que se parece al futuro padre de mis hijos
Un amigo me recomendó Transparent y le di una oportunidad. Después de terminar las tres temporadas que tiene ahora mismo, creo que le debo una invitación a cenar sí o sí.
Os dirán que es una serie sobre un hombre de 68 años que le dice a su familia que es trans.
Os mentirán.
Cierto que la serie comienza así, pero hay mucho, mucho más de fondo.
Maura, la protagonista, comienza su transición mientras su familia intenta apoyarla como pueden. Al principio tienes la sensación de que todo el mundo es muy desconsiderado con ella, y que en realidad no cuenta con apoyo suficiente. Pero conforme vas avanzando, y vas cogiendo cariño a todos y cada uno de sus personajes (porque os aseguro que es imposible no hacerlo), te das cuenta de lo brillante que llega a ser la serie.
Estamos tan acostumbrados a ver siempre protagonistas perfectos, sólo superados por las circunstancias, por traumas profundos de los que no podemos culparlos, o por presiones que los justifican, que nos cuesta mucho querer a personas reales con fallos tan absurdos como los que todos cometemos a diario. Pareciera que nos tienen que enseñar una realidad mejor en las series o sino no mola. Y lo mejor que ha tenido Girls, lo mejor de Transparent, es que sus protagonistas son personas reales.
Toda la familia de Maura quiere apoyarla, pero tardan un tiempo en entender y asumir lo que está pasando con su padre. Y resulta que sus vidas, como las de todos, están en un equilibrio muy frágil. Toman decisiones y se equivocan, son egoístas, hacen daño y se hacen daño. Y también se quieren, ríen y disfrutan, se ilusionan y empiezan desde cero una y otra vez.

Los hijos de Maura, asumiendo que ahora su padre es Maura
Otra cosa que me tiene completamente enamorada de la serie es la libertad sexual que se muestra. Pero libertad de verdad, esa en la que nadie se mete en con quién te acuestas o te dejas de acostar. Esa en la que probar cosas nuevas es normal y está bien. Esa en la que el feminismo habla sin tapujos, sin tener que pedirle permiso a nadie.

Y las mujeres no tienen que estar despampanantes todo el tiempo
Por último, deciros que, a pesar de hablar de transexualidad, feminismo, problemas de afecto, lucha por encontrarse a uno mismo y demás quehaceres existenciales, esta serie no es un dramón. De hecho, creo que lo que podría definirla mejor que otra cosa es la ternura. La narración es tan tierna que parece que te están dando un abrazo de esos que te recomponen. Si le sumas la estética independiente y una banda sonora tremenda, te sale un exitazo que no os podéis perder por nada del mundo.
¿La has visto ya? ¿A qué esperas?