Mi percepción ante todo esto es que una vez que has traspasado esa intimidad con él, has empezado a verle los defectos. Como siempre, tendemos a idealizar a las personas y más en la primera fase cuando te estás conociendo: quieres impresionar, das lo mejor de ti misma… En conclusión todo es bonito y de color de rosa, ves a esa persona como un ideal. Mi consejo, es que te des tiempo y sopeses en una balanza todo lo que te gusta de él y todo lo que no. Evidentemente, si lo que no (esos pequeños detalles que has dicho que no te han gustado) pesan más que todo lo bueno que te ha aportado, está claro que no te gusta. Pero a veces prejuzgamos demasiado rápido a las personas, queremos un ideal la perfección y nadie es perfecto. Una vez hablando con una amiga, sobre su relación de más de 12 años me dijo una frase: la persona a la que quieres tiene gustarte toda incluso hasta lo que no te gusta de él.