Trabajas, cuidas de una niña, estudias oposiciones, seguro que te encargas de parte de las tareas domésticas y el 100% de tu salario va a la economía de la casa, aportas más que de sobra. Lo mínimo que te mereces es tener un capricho de vez en cuando. La próxima vez que tu suegra te llame mantenida, le dices que te sale a pagar mientras ella nunca tuvo que poner un duro. En todo caso, no tienes que demostrarle nada, estás haciendo mucho por ti y tu familia.