Se supone que invitas, y no es por el dinero. Yo no sé porqué se sufre tanto, y por qué las bodas son como las galas de los Oscars. Yo rechacé ir a una boda del primo de mi novio porque no conocía a la pareja, y conocer a los novios el día de la boda no me parecía natural. Mal por tí, por analizar el regalo de tu amiga, y mal por ella por presentarse con un desconocido ( ahí si te entiendo si te hubieras negado)