Te equivocas desde el principio: que una persona ya no sea la pareja de otra, no quiere decir que tenga que cortar el cariño que siente, ni por ella, ni por su entorno familiar. Y tú te crees con derecho a prohibir a tu marido sentir cariño por una señora mayor, y te encelas porque con tu madre no siente ese afecto. A mí me parece bonito que tu marido sea una persona sensible y atenta que sabe mantener vínculos de cariño con las personas. Él ahora está triste, como es natural, pues acaba de fallecer alguien a quien apreciaba, y tu en vez de servir de apoyo, te enfadas con él y se lo recriminas. Personitas como tú, cuanto más lejos, mejor. Revísate porque eres dañina, y si se acaba tu matrimonio no es por los afectos de tu marido, es por tu deseo enfermizo de control y poca empatía.