Cuando nació mi primer hijo fui llorando a la doctora de cabecera porque no me daba la vida a tener la casa limpia y atender al recién nacido. Me dijo algo que se me grabó a fuego: «no conozco ninguna pelusa que se haya comido a un niño». Mientras que es bebé no hace uso de manteles ni suelo, hay que relajarse un poco y disfrutar, que la vida son 2 días